El Mundo

Duras críticas a Trump por no condenar la violencia de los supremacistas blancos

Tibia reacción del presidente a la escalada de violencia neonazi el sábado en Charlottesville, Virginia, que provocó la muerte de una mujer.

Lunes 14 de Agosto de 2017

Los graves disturbios del sábado en Charlottesville (Virginia), a raíz de una marcha de supremacistas blancos, derivaron en un alud de críticas contra el presidente Donald Trump por la tibieza de su rechazo. Con una víctima mortal ya confirmada, en su primer gran incidente racista, había equiparado la "violencia de todas las partes" sin citar el racismo o el nenazismo. La Casa Blanca tuvo que aclarar ayer que la condena del presidente los incluye. Trump se ganó las críticas incluso de miembros de su propio Partido Republicano por no condenar explícitamente a los supremacistas blancos. Un joven de 20 años, James Alex Fields, fue acusado de asesinato en segundo grado después de que un vehículo atropellara a un grupo de manifestantes que protestaban contra los ultranacionalistas. Como consecuencia murió una mujer y otras 19 personas resultaron heridas. La víctima fatal fue identificada como Heather Heyer, una abogada de 32 años que se había sumado a la contramarcha antiracista para repudiar la presencia de grupos neonazis en su ciudad, Charlottesville.

Trump se pronunció el sábado primero en Twitter. "Todos debemos estar unidos y condenar todo lo que significa el odio. No hay lugar para este tipo de violencia en Estados Unidos. Vayamos todos a una", lanzó. Dos horas después compareció en una rueda de prensa. "Condenamos con la mayor dureza posible la demostración atroz de odio, intolerancia y violencia en muchas partes", dijo Trump el sábado desde su club de golf de Bedminster, Nueva Jersey, donde se encuentra de vacaciones. "Tenemos que unirnos como estadounidense con amor por nuestra nación y afecto verdadero por los demás", agregó el mandatario, que prometió un "rápido restablecimiento de la ley y el orden".

Sin embargo, el mandatario ignoró las preguntas de periodistas sobre por qué no condenó a los nacionalistas blancos que participaron en la marcha, incluido David Duke, ex líder del grupo Ku Klux Klan. Duke fue filmado en la manifestación, asegurando que los grupos de la derecha radical estadounidenses querían recuperar el país y "cumplir las promesas de Trump".

La vaga respuesta del presidente el sábado al atropello, atribuyendo la culpa a "muchas partes", le generó críticas tanto de los demócratas como de los republicanos. "Señor presidente, tenemos que llamar al mal por su nombre. Fueron supremacistas blancos y fue terrorismo nacional", tuiteó el senador republicano Cory Gardner. "Es muy importante que la nación escuche a potus (el presidente) describir lo ocurrido en Charlottesville como lo que es, un ataque terrorista de supremacistas blancos", dijo el también senador republicano Marco Rubio.

La tibia reacción de Trump a la escalada de la violencia racial llamó aún más la atención por el contraste con la fuerza a la que respondió en los últimos días a la crisis norcoreana. "Las declaraciones del presidente sobre violencia «en muchas partes» ignora la vergonzosa realidad actual del supremacismo blanco en nuestro país, y continúa con un patrón de complancencia en torno a esos actos de odio", lamentó la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Los episodios de violencia comenzaron a primera hora del día, cuando ambas partes empezaron a insultarse y empujarse, se lanzaron objetos y se enfrentaron utilizando palos, botellas y otros objetos contundentes, que dejó un saldo de 19 heridos.El acto, que se celebró bajo el lema "Unir a la derecha", se convocó tras una resolución del ayuntamiento de quitar una estatua del general confederado Robert E. Lee, quien lideró a los Estados del sur durante la guerra civil estadounidense (1861-1865). Miembros del Klu Klux Klan, de la llamada derecha alternativa ("alt-right") y otros grupos extremistas participaron del acto.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Herbert McMaster, calificó la muerte de una mujer como acto terrorista. "Podemos describirlo a las claras como una forma de terrorismo", declaró McMaster. "Eso es lo que es el terrorismo, el uso de la violencia para incitar terror y miedo, y por supuesto que es terrorismo".


Frase histórica

Obama también usó Twitter para expresarse. Lo hizo citando a Nelson Mandela. "Nadie nace odiando a otra personas por el color de su piel, su origen o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su opuesto".

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