Sábado 12 de Marzo de 2022
Tras el éxodo empresario desatado en Rusia, como represalia a la invasión a Ucrania, el pasado 24 de febrero, el gobierno de Vladimir Putin evalúa por estas horas la idea de expropiar las compañías que abandonaron el país. A raíz de ello, Vladimir Potanin, uno de los “oligarcas” locales más cercanos al mandatario, difundió una dura advertencia dirigida al Kremlin. “Nos llevaría 100 años atrás, a 1917″, apuntó.
Potanin, presidente y mayor accionista de la empresa Norilsk Nickel, el mayor productor mundial de paladio y níquel refinado, opinó que Rusia debería responder con pragmatismo a su exclusión de franjas de la economía mundial. “No deberíamos tratar de ‘dar un portazo’, sino esforzarnos por preservar la posición económica de Rusia en esos mercados que llevamos tanto tiempo cultivando”, señaló Potanin, de 61 años, por Telegram.
Según el magnate de los metales, confiscar los activos de las empresas que se han ido de Rusia desde la invasión de Ucrania destruiría la confianza de los inversores durante décadas y “llevaría a Rusia de vuelta a los calamitosos días de la revolución bolchevique de 1917″.
Potanin, uno de los multimillonarios rusos más poderosos que no está sancionado por Occidente, sostuvo que la idea confiscar los activos de las empresas que se fueron dejará a Rusia fuera de combate durante décadas, en lo que respecta a los inversores.
“Nos llevaría 100 años atrás, a 1917. Y las consecuencias, una falta de confianza global en Rusia por parte de los inversores, las sentiríamos durante muchas décadas”, concluyó al respecto.
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La economía Rusa enfrenta la crisis más grave desde la caída de la Unión Soviética en 1991 después de que Occidente impusiera amplias sanciones que recaen en los sectores financieros y corporativos del país tras la invasión de Ucrania por parte de Moscú el 24 de febrero.
Por su parte, el primer ministro Mikhail Mishustin comunicó ayer que el gobierno propuso poner en administración externa a las empresas que ya han abandonado Rusia.
Si bien los mecanismos exactos de esta iniciativa del gobierno ruso aún no están claros, existe un feroz debate dentro de la élite local sobre qué tan severa debería ser la reacción de Moscú a las sanciones occidentales, según indicaron funcionarios y empresarios.