El Mundo

Dos detenidos por el escándalo que sacude a Petrobras

Dario Galvao, y Guilherme Esteves, que es investigado por canalizar dinero de sobornos, fueron llevados al cuartel de la policía federal en la ciudad de Curitiba

Sábado 28 de Marzo de 2015

La policía brasileña arrestó ayer al presidente ejecutivo de Grupo Galvao, que se suma a los que han sido detenidos en una investigación por corrupción enfocada en la petrolera estatal Petróleo Brasileiro SA (Petrobras). El presidente ejecutivo del grupo de construcción, Dario Galvao, y Guilherme Esteves, que es investigado por canalizar dinero de sobornos, fueron llevados al cuartel de la policía federal en la ciudad de Curitiba, en el sur de Brasil, según una portavoz judicial. En esa ciudad ya se llevan a cabo juicios por lo que se ha convertido en la mayor investigación de corrupción en la historia de Brasil, conocida como Operación Lavado de Auto. En diciembre, fiscales acusaron a Galvao de participar en un cártel de ejecutivos de la construcción que fijaba los precios de contratos en Petrobras. El juez federal Sergio Moro calificó a Galvao como la mente maestra de la actividad criminal de la compañía y dijo que presenta el riesgo de cometer más crímenes. Los fiscales tienen pruebas de sus delitos desde 2008 hasta 2014, escribió el magistrado en una fallo de la corte.

Cuentas secretas. Moro también citó evidencias de que Esteves habría usado cuentas secretas en el extranjero para canalizar grandes sobornos a empleados de Petrobras y al productor de plataformas de perforación SeteBrasil.

   Dos docenas de las mayores empresas de ingeniería de Brasil están siendo investigadas por cobros excesivos en contratos con Petrobras y por usar el excedente para sobornar a ejecutivos, políticos y partidos políticos. Una portavoz de Grupo Galvao declinó comentar sobre el arresto. Esteves no estaba disponible para hacer declaraciones.

   Galvao Engenharia, parte de Grupo Galvao, presentó esta semana una solicitud de protección por bancarrota, en una señal del creciente impacto económico de la investigación. Galvao Engenharia también fue una de 23 empresas a las que Petrobras colocó en una lista negra en diciembre, a las que cortó pagos y excluyó de contratos futuros.

Sumas millonarias. El proceso judicial comandado por Moro fue instaurado en marzo de 2014 para desmontar una red que manipulaba los contratos de la mayor empresa de Brasil con numerosas constructoras, elevaba artificialmente su valor y distribuía la diferencia en sobornos pagados a altos funcionarios de la estatal y a decenas de políticos que facilitaban los negocios ilegales. Las corruptelas se extendieron por más de 10 años, pudieron iniciarse en 1990 y desviaron miles de millones de dólares.

   Casi 100 personas, incluyendo al tesorero del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta Dilma Rousseff, han sido imputadas en la investigación de un año y los fiscales dicen que presentarán más cargos criminales. Cerca de 20 ejecutivos y operadores de dinero están actualmente en cárceles federales y estatales en Curitiba, incluyendo al jefe de Galvao Engenharia, Erton Fonseca.

Eduardo Leite, el vicepresidente de Camargo Correa, que es otra firma acusada de pertenecer al cártel, fue transferido a arresto domiciliario tras llegar a un acuerdo de mitigación de su pena por cooperar con las investigaciones. Otro ejecutivo de la firma sería liberado pronto, dijo la portavoz judicial.

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