Lunes 24 de Marzo de 2008
Bagdad. — La Zona Verde de Bagdad sufrió ayer una serie de ataques con morteros y cohetes en los que murieron 17 personas en barrios cercanos al recinto diplomático y gubernamental. Otras 40 murieron en otros atentados en Mosul y en zonas shiítas de Bagdad.
Los ataques recordaron las advertencias de comandantes estadounidenses, en cuanto que los recientes avances en seguridad son frágiles y reversibles. En el pasado EEUU ha culpado por los ataques contra la Zona Verde al Ejército del Mahdi, del clérigo shiíta Moqtada al-Sadr. Este impuso un cese al fuego a su milicia, pero hay señales de que fue violado.
En Mosul, un atacante suicida con un camión causó la muerte de 15 soldados iraquíes y dejó otras 45 personas heridas, incluyendo muchos civiles. Los comandantes de EEUU catalogan a Mosul como el último bastión urbano de Al Qaeda en Irak. Pero gran parte de la violencia registrada ayer tuvo lugar en Bagdad, epicentro de la violencia sectaria entre la mayoría shiíta y la minoría sunita que estalló en 2006 pero que amainó este año.