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Dilma Rousseff se replantea llamar a asamblea constituyente

Continúan las protestas pero disminuyen en intensidad. Temor a incidentes en el partido de hoy entre Brasil-Uruguay en el Mineirao. La propuesta chocó con obstáculos técnicos y algunas críticas. La presidenta reiteró la necesidad de una amplia reforma política.  

Miércoles 26 de Junio de 2013

Tras una vertiginosa sucesión de afirmaciones y desmentidos, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ratificó la "relevancia" que tiene para su gobierno que la reforma política que se propone realizar se haga mediante un plebiscito, pero dejó en suspenso 24 horas después de anunciarlo si llevará adelante su propuesta de instalar una asamblea constituyente. Las manifestaciones prosiguieron en tanto ayer en ciudades como Río de Janeiro, Belo Horizonte, San Pablo y Goiania, aunque con mucha menor intensidad que el jueves pasado, cuando más de un millón de personas se volcaron a las calles para exigir mejores servicios públicos, denunciar la corrupción y los gastos en estadios de la Copa Confederaciones en curso o del Mundial 2014, en vez de en salud o educación.

A través de un comunicado oficial "aclaratorio", Rousseff informó que recibió una propuesta alternativa a su idea inicial de manos del presidente de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), Marcos Vinicius Coelho; y del presidente del Movimiento de Combate a la Corrupción Electoral, Márlon Reis, la cual cataloga como "importante contribución". Sin embargo, y a diferencia de lo afirmado por Coelho poco antes de salir de la reunión, Rousseff aseguró que su gobierno "aun no tomó ninguna decisión" respecto de si aceptará esa propuesta, que a diferencia de la que Rousseff presentó el lunes ante gobernadores y alcaldes de todo el país, descarta la instalación de una asamblea constituyente.

Consulta. El comunicado agregó que el gobierno "continuará escuchando otras propuestas de reforma política que le sean presentadas", y señaló que durante la reunión "reiteró la relevancia de una amplia consulta popular por medio de un plebiscito" para implementar la reforma. La misiva no alude a la asamblea constituyente como mecanismo para implementar la reforma política, pese a que fue el punto que originó las objeciones planteadas por la OAB, entre varios otros juristas y la Cámara baja en pleno, y a la sucesión de desmentidos posterior a la reunión.

Según afirmó Coelho al salir de la reunión, la presidenta había "desistido" de la más polémica de las varias propuestas que realizó el lunes en un intento por dar respuestas a las masivas protestas populares, después de que se "convenció" de que el mecanismo atrasaría aun más la reforma política. "Hacer un plebiscito para convocar una asamblea (constituyente) y sólo ahí elaborar la reforma política atrasaría todo el proceso", dijo el abogado, quien agregó que la entidad que dirige "orientó" a la presidenta sobre los obstáculos que enfrentaría su propuesta y ofreció alternativas. "Sobre la constituyente, le manifestamos a la presidenta el riesgo institucional, el peligro (que significaría) para nuestras instituciones si una Constituyente es convocada. Buscamos demostrar que es posible, necesario, urgente, más rápido y efectivo hacer una reforma política alterando la Ley de las Elecciones y la Ley de los Partidos Políticos, sin alterar la Constitución Federal", afirmó Coelho.

Agregó que la presidenta "se sensibilizó" con lo propuesto por los abogados, que plantean que la población "diga directamente cuál es la reforma política que quiere" en lugar de realizar "un plebiscito para convocar una constituyente", indicó.

También el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, negó que el gobierno desistiera de la constituyente, y aseguró que todavía no existe al respecto una decisión. El ministro admitió, no obstante, que se contempla la posibilidad de llevar adelante una reforma política mediante un plebiscito que no incluya reforma constitucional, tal como proponen los abogados. "Hay varias tesis", dijo Cardoso.

Diputados, en contra. La propuesta recibió ayer además el rechazo de los diputados. Según el presidente de la Cámara baja, Henrique Eduardo Alves, los diputados se "rehusan" a la idea de un proceso constituyente con la finalidad específica de votar la reforma política. "Esta institución no quiere una reforma política vía constituyente específica. Incluso porque atrasaría aun más la reforma política. En ningún momento esta institución pensó en aceptar" la propuesta de la mandataria", dijo Alves, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado del gobierno.

La oposición atacó las propuestas de la mandataria. El presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el senador Aecio Neves, declaró: "No hay humildad para reconocer errores. La presidenta tergiversa y actúa como si hubiese asumido hoy, olvidándose que este gobierno está en el poder hace 10 años. Ellos no asumen sus responsabilidades y las transfiere a terceros".

Partido riesgoso. Ayer hubo algunas manifestaciones aisladas en varias ciuidades, como las que bloquearon importantes vías de la periferia de San Pablo, pero la mayor preocupación estaba centrada en la protesta anunciada para hoy en Belo Horizonte, donde jugarán los seleccionados de Brasil y Uruguay por una de las semifinales de la Copa Confederaciones. Según la gobernación de Minas Gerais, los servicios de inteligencia temen incluso que las protestas lleguen a la puerta del hotel que hospeda a la selección brasileña, el lujoso Ouro Minas, donde ayer se detectó un aumento de la presencia de uniformados.

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