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Dilma propuso un referendo para reformar el sistema político brasileño

La mandataria ofreció cinco "pactos" que cambien las áreas clave de la gestión pública, como educación, salud y transportes. La presidenta dijo que "las calles nos están diciendo que el país quiere mecanismos más eficientes de combate a la corrupción".  

Martes 25 de Junio de 2013

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dio inicio al "gran pacto nacional" con el que busca atender las demandas que han llevado a las calles a millones de brasileños. En un mensaje por cadena nacional, Rousseff propuso un plebiscito popular que habilite una reforma del cuestionado sistema político del país. También hizo ambiciosos anuncios ante gobernadores y alcaldes de todo el país, que implican la inversión de decenas de millones de dólares en educación, salud y transporte, servicios que fueron el eje de los reclamos en las calles. Además, la presidenta se reunió con una delegación de los manifestantes que desde hace dos semanas copan las calles de las ciudades brasileñas.

Los "cinco pactos" que propuso Rousseff contienen medidas concretas que contemplan las principales reivindicaciones de las protestas: mejoras en salud, educación, combate de la corrupción política y una política económica efectiva para enfrentar la crisis mundial. Los cinco ejes fueron propuestos al comienzo de una reunión entre la presidenta y los 27 gobernadores e igual número de alcaldes de las respectivas capitales estaduales, celebrada en Brasilia.

Las calles hablaron. "Quiero en este momento proponer el debate sobre la convocatoria de un plebiscito popular que autorice un proceso constituyente para hacer la reforma política que el país tanto necesita", dijo Rousseff. "Las calles nos están diciendo que el país quiere servicios públicos de calidad, quiere mecanismos más eficientes de combate a la corrupción que aseguren el buen uso del dinero público, que quiere una representación política permeable", dijo la mandataria. "Todos nosotros sabemos donde están los problemas", añadió. "Todos nosotros sabemos que podemos construir soluciones". Consideró que Brasil "está maduro para avanzar y ya dejó claro que no quiere quedarse parado donde está", al tiempo que destacó que este primer "pacto" "gira en torno a la construcción de una amplia y profunda reforma política destinada a ampliar la participación popular y los horizontes de la ciudadanía".

Al presentar sus propuestas, Rousseff aseveró: "La energía que viene de las calles es mayor que cualquier obstáculo. No tenemos por qué permanecer inertes, incómodos o divididos. Por eso yo traigo propuestas concretas y disposición política para que discutamos al menos cinco pactos". La presidenta ya había hecho una clara apertura a los manifestantes en otro mensaje a la nación el pasado viernes.

Además de la convocatoria para habilitar una reforma política, los otros pactos propuestos están relacionados con la responsabilidad fiscal y mejoras en las áreas de salud, transporte y educación. Estas áreas son el núcleo de las protestas populares. Uno de los pactos está destinado a "garantizar la estabilidad de la economía y el control de la inflación", a través de la "responsabilidad fiscal, la estabilidad económica y el control de la inflación" por parte del gobierno central y de las gobernaciones estaduales y los municipios. La inflación en Brasil es relativamente alta, de un 6,5 por ciento anual.

Este pacto "es una dimensión especialmente importante en el momento actual, cuando la prolongada crisis económica mundial todavía castiga a las naciones", dijo la presidenta, que enfrenta la peor crisis social desde que asumió en enero de 2011. Otro "pacto" tiene relación con la salud, uno de los puntos que, junto con la educación y la corrupción, se destacan entre las s demandas callejeras. La mandataria reiteró su idea de recurrir a la "importación" de médicos extranjeros para suplir la falta de profesionales en las regiones más pobres del país.

 

Más médicos. También defendió la "aceleración de inversiones en hospitales, unidades de atención médica inmediata y unidades básicas de salud" de todo el país, y anunció que ya está siendo implementado "el mayor programa de la historia del país de ampliación de cupos en cursos de medicina, y 12.376 nuevos cupos de residencia para estudiantes brasileños hasta 2017".

Sobre el transporte público, cuyo aumento de la tarifa dio inicio en San Pablo a la serie de manifestaciones que se propagaron a todo el país, anunció que el gobierno destinará "50.000 millones de reales (unos 23.300 millones de dólares) para nuevas inversiones en obras de movilidad urbana". Consideró que el país necesita dar "un salto de calidad en los transportes públicos en las grandes ciudades". Por último, la mandataria se refirió a la educación pública, admitiendo la necesidad de otorgar mayores recursos a ese área y proponiendo, una vez más, que provengan de los royalities del petróleo. La propuesta de que el 100 por ciento de esas regalías sean destinadas a la educación se tramita actualmente en el Congreso.

 

Descontentos. Los líderes del Movimiento Pase Libre, que inició la ola de protestas, salieron insatisfechos de una reunión que mantuvieron con la presidenta Rousseff, debido a la falta de "propuestas concretas. El diálogo es un paso importante, pero sin acciones concretas que aseguren esas mejoras no existe avance", dijo una de las líderes del movimiento, Mayara Vivian. Los líderes del movimiento contaron que le manifestaron a la presidenta la necesidad de que el gobierno central presione para que el Congreso apruebe el proyecto de reforma constitucional que convierte el transporte público en un "derecho social", pero la mandataria solo se comprometió a inspeccionar los gastos de los recursos públicos destinados al transporte. El grupo, que realizó una primera protesta el pasado 6 de junio para reclamar contra el aumento de la tarifa del transporte público en San Pablo, defiende que el transporte público sea gratuito. Actualmente, el boleto urbano de San Pablo cuesta 3 reales (casi 1,5 dólar), luego de que se abortara un aumento de 20 centavos por las protestas.

Dos manifestantes atropelladas

Ayer hubo algunas protestas aisladas en Brasil, pero dos mujeres perecieron cuando un auto las atropelló al tratar de bloquear una carretera en el estado de Goiás, cerca de Brasilia. La policía de caminos informó que el conductor se dio a la fuga y lo están buscando. Las protestas en el estado de San Pablo bloquearon el acceso al mayor puerto del país, Santos, lo que causó un fuerte embotellamiento de camiones que trataban de descargar sus productos.

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