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Dilma no reformará el gabinete antes de la votación sobre el juicio político

La acosada presidenta ignoró las peticiones de cambios inmediatos que la ayudarían a conseguir apoyo político en el Congreso. El vicepresidente Michael Temer podría correr la misma suerte que la jefa de Estado.  

Miércoles 06 de Abril de 2016

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que no decidirá lo que hará con los ministerios que pertenecen al partido de su vice, Michel Temer, que dejó el bloque oficialista, hasta que la Cámara de Diputados vote sobre si archiva o da continuidad al pedido de apertura de juicio político en su contra. El mayor partido de Brasil se retiró de la coalición gobernante la semana pasada y dejó el gabinete en un estado de incertidumbre. Los líderes del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) pidieron que sus seis ministros renunciarán inmediatamente, aunque ninguno dejó aún el gobierno. Rousseff recibe fuertes presiones para que ofrezca los cargos a partidos menores que le ayuden a conseguir respaldo político en la Cámara baja antes de la votación sobre el posible juicio político en su contra.

Dilma dijo ayer que la presidencia "no se propone efectuar ninguna reestructuración ministerial antes de la votación en la Cámara baja", que se efectuaría entre el 15 y el 17 de abril. Para proceder con el juicio político hacen falta dos tercios de los 513 votos. "Especulaciones sobre ministerios, sobre cambios en el gobierno, son absolutamente especulaciones, sin base en la verdad", agregó. La presidenta aclaró que el Ministerio de Educación no está entre los ministerios que podrían entregarse a los partidos que permanecen como aliados tras la ruptura con el gobierno del PMDB de Temer. Rousseff no comentó sobre si su ahora ex principal socio en el gobierno perderá los ministerios y otros organismos públicos que tiene bajo su custodia.

Salida de la coalición. El PMDB tenía siete ministerios: Turismo, Aviación Civil, Minas y Energía, Puertos, Salud, Ciencia y Tecnología y Agricultura. El 29 de marzo, el partido confirmó su salida de la coalición, lo que ya era dado por hecho un día antes, cuando abandonó su cargo el titular de Turismo Henrique Eduardo Alves. Durante la ceremonia en la que se ratificó la salida del gobierno, los dirigentes del PMDB dijeron que sus afiliados estaban obligados a abandonar sus cargos en forma "inmediata". No obstante, los titulares de las otras seis carteras del partido avisaron que no lo harían, y de hecho hasta ahora no lo hicieron. Todo indicaba que Rousseff distribuiría las carteras y los alrededor de 600 cargos públicos EM_DASHmuchos de alto escalafónEM_DASH que dejó vacantes el PMDB entre los partidos aliados que tienen las mayores bancadas en la Cámara de Diputados, para que, a cambio, sus legisladores voten en contra de la continuidad del juicio político que enfrenta en el Legislativo.

La resistencia de los ministros del PMDB a dejar sus cargos puso freno a una reforma ministerial que en un primer momento pareció inminente.

Esperando a Lula. Dilma espera asimismo el desbloqueo judicial del nombramiento como jefe de gabinete de su mentor y predecesor Luiz Inacio Lula da Silva, investigado por presunta ocultación de bienes en el megaescándalo de corrupción de Petrobras. Incluso sin ocupar formalmente un cargo ministerial, Lula es el motor de las negociaciones para recomponer la base aliada y salvar a su heredera política del impeachment, denunciado por el PT como un intento de "golpe de Estado" institucional.

Mientras tanto, el hombre que debería asumir el cargo si la presidenta es objeto de juicio político, el vicepresidente Michel Temer, podría correr el mismo riesgo. El juez Marco Aurelio Mello, de la Corte, dictaminó ayer que la Cámara baja debe iniciar el proceso de juicio político a Temer porque enfrenta las mismas denuncias de transgresiones a las reglas fiscales que la presidenta. Mello decidió la creación de una comisión para examinar la solicitud de dicho proceso a Temer, el mismo que enfrenta Rousseff.

El pedido fue uno entre cuatro planteados contra Temer, todos los cuales fueron desestimados por el presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, aliado clave y miembro del mismo partido, así como también adversario de Rousseff. Mello dictaminó que Cunha se excedió en sus funciones al decidir archivar el caso.

Renuncien todos

Rousseff criticó ayer con ironía las propuestas de la oposición convocando a elecciones. “No acepto ni rechazo propuestas, pero primero convenzan a todos los diputados y senadores a dejar sus mandatos este año”, dijo Dilma frente a los planteos que apuntan a convocar a presidenciales en octubre, en coincidencia con los comicios municipales ya previstos.

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