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Después del desafío griego, llegan las advertencias europeas a Atenas

La troika está formada por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, y desde 2010 ha prestado a Grecia 240.000 millones de euros a cambio de un drástico ajuste fiscal

Domingo 01 de Febrero de 2015

Europa contestó al desafío lanzado el viernes por Grecia contra la “troika” y el pago de su enorme deuda. La troika está formada por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, y desde 2010 ha prestado a Grecia 240.000 millones de euros a cambio de un drástico ajuste fiscal. La canciller alemana Angela Merkel descartó ayer una quita de esa deuda y exigió a Grecia mantener las reformas exigidas por la troika. El nuevo gobierno de izquierda radical que asumió esta semana en Atenas ha desafiado a la Unión Europea, tanto en el terreno de la deuda como en política exterior, al romper el frente común contra la Rusia de Vladimir Putin.

   “Ya hubo una renuncia voluntaria de los acreedores privados y a Grecia los bancos le perdonaron miles de millones de euros. No veo otra quita”, sostuvo la jefa del gobierno alemán en una entrevista publicada ayer. Además, la canciller reiteró que “Europa seguirá demostrando su solidaridad con Grecia u otros países afectados por la crisis, cuando lleven a cabo sus propios esfuerzos reformistas y de ahorro”. La canciller agregó que tanto Alemania como el resto de los socios europeos está esperando escuchar una propuesta concreta por parte del gobierno griego. Es la primera vez que Merkel se expresa desde el triunfo de Syriza el pasado domingo, ya que hasta ahora habían hablado los titulares de Finanzas, Economía y Exteriores, así como varios portavoces del Ejecutivo y de distintos ministerios alemanes.

   El nuevo gobierno griego se formó el lunes pasado, con el auxilio de la derecha nacionalista. El miércoles, el premier Alexis Tsipras anunció las líneas maestras de la política que llevarán adelante: renegociar y rebajar la deuda, detener las privatizaciones, luchar contra la evasión fiscal, ayudar a las pymes y combatir el desempleo. No explicó empero de dónde saldrán los recursos para afrontar estos programas, así como la promesa de aumentar las jubilaciones y reincorporar a miles de empleados públicos.

   El viernes la Eurozona y Grecia tuvieron una colisión frontal, en ocasión de una visita a Atenas del jefe del Eurogrupo —que reúne a los ministros de Finanzas de la zona euro— el holandés Jeroen Dijsselbloem, quien se reunió con el ministro de Finanzas del nuevo gobierno, Yanis Varoufakis. “Nuestro país se niega a trabajar con la troika, que ni siquiera está reconocida por el Parlamento Europeo”, afirmó el griego, que calificó de “ilegal” al trío de instituciones que prestó 240.000 millones de euros a Grecia a cambio de un severo ajuste fiscal. Grecia tiene cubierto el programa con la troika hasta fines de febrero, pero Varoufakis se negó de plano a negociar uno nuevo, incluso una extensión del vigente, como se había sugerido estos días desde múltiples fuentes. Atenas necesita los fondos europeos para sus gastos corrientes, de modo que no queda claro cómo hará el nuevo gobierno para pagar sus cuentas.

   A las advertencias de Merkel se sumaron las de la máxima autoridad bancaria europea. Es necesario alcanzar un acuerdo para extender el rescate de Grecia antes de fines de febrero o el Banco Central Europeo no podrá seguir prestando dinero a los bancos helenos, señaló el miembro del consejo del BCE Erkki Liikanen. El programa de rescate de Europa para Grecia expira el 28 de febrero y si no se renueva podría dejar a Atenas incapaz de cubrir sus necesidades financieras y excluir a sus bancos del respaldo de liquidez del BCE. “Nosotros (el BCE) tenemos nuestra propia legislación y actuaremos según eso. Ahora, la extensión del programa de Grecia expirará a fines de febrero así que debe hallarse algún tipo de solución, de otra forma no podemos seguir dando préstamos”, dijo Liikanen, quien también es gobernador del Banco Central de Finlandia. “No creo que alguien pueda esconderse de las realidades en la economía”, advirtió a Grecia.

Apoyo de Le Pen. Así como llovieron advertencias, también llegaron solidaridades al gobierno de Syriza. Y no todas de izquierda, precisamente. En Francia, el Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen apoyó “la revuelta de Syriza y el gobierno griego” contra la troika y la UE, estimando “justificadas sus exigencias”. Marine Le Pen dice haber sido la primera en denunciar las exigencias de la “troika”. Durante la reciente campaña electoral que dio el triunfo a Syriza, Marine Le Pen apoyó en numerosas ocasiones a Syriza. Tras la formación del nuevo gobierno griego, con la inclusión de Griegos Independientes, un partido nacionalista y xenófobo, el FN reiteró que apoya la “revuelta del pueblo griego contra la política de austeridad europea”. Esta “revuelta popular” es uno de los grandes temas de la campaña de la extrema derecha francesa.

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