El Mundo

Desde mañana, Cuba deja de estar bajo el mando de un Castro: se retira Raúl

Lo sucederá Miguel Díaz Canel. Lo esperan numerosos desafíos, en especial por el mal estado en que se encuentra la economía de la isla.

Martes 17 de Abril de 2018

El cambio de turno en la cúpula del poder en Cuba se adelantó un día. La sesión legislativa en la que se hará la transición, en la cual se designará al sucesor de Raúl Castro, fue adelantada para mañana,en lugar del jueves. La Asamblea del Poder Popular, como se denomina al Legislativo, abrirá sus puertas para formalizar una decisión en la que tuvo poco que ver, dado que es la cúpula del Partido Comunista la que toma las decisiones importantes. Por primera vez en casi 60 años, no habrá un Castro al mando directo de Cuba. Pero Raúl Castro continuará como secretario general del PCC. Desde ese puesto podrá supervisar a su sucesor en la Presidencia de Cuba, Miguel Díaz Canel, un "joven" de 57 años de impecables credenciales comunistas.

Raúl Castro sucedió a su hermano Fidel en la Presidencia en 2008, aunque desde que el caudillo cayó gravemente enfermo en 2006 debió hacerse cargo de la gestión diaria del poder. Raúl Castro comenzó su mandato con reformas que abrieron la economía cubana a pequeños sectores privados y con el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, pero luego el ritmo de apertura aminoró y el deshielo con Washington se frenó, dejando al futuro presidente muchas tareas pendientes. Díaz Canel recibe un país atrasado, con una infraestructura anticuada, mínima penetración de Internet y muchas otras taras estructurales, luego de casi 60 años de gestión comunista.

Díaz Canel tendrá que afrontar varios ítem clave para inyectar vitaminas a la decaída economía de la isla. Una de ellas es la inversión extranjera, hoy muy baja o inexistente. El gobierno reconoce que necesita atraer más de 2.500 millones de dólares de inversión extranjera para que la economía crezca. Para generar confianza entre los inversores, La Habana refinanció su crónica deuda con el Club de París y se comprometió a pagar los 2.600 millones de dólares pendientes. La pregunta es de dónde saldrá semejante suma.

Uno de los grandes logros de la presidencia de Raúl Castro fue el histórico restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos después de décadas de enfrentamiento. Pero claro que casi todos los analistas ven el mérito en Washington y no en La Habana. La etapa de acercamiento que vivió con el presidente Barack Obama fue rápida y marcó un dinamismo en las relaciones bilaterales nunca vista antes. Pero se vio frenada con la llegada del republicano Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2016. El nuevo presidente estadounidense ha recuperado el lenguaje de hostilidad hacia el régimen comunista cubano y las relaciones se encuentran en un punto muerto, con la reducción a mínimos de la embajada de Estados Unidos en La Habana.

Otra tarea pendiente para Díaz Canel es la monetaria y cambiaria. Desde la década de 1990, en la isla circulan dos monedas: el peso cubano CUP y el peso convertible CUC, que es equiparable al dólar. El cambio es de 24 CUP por 1 CUC. En la primera moneda, el Estado paga los salarios y los cubanos abonan servicios básicos subsidiados como la luz y el agua, mientras que el CUC es para comprar en tiendas y la moneda usada por el turismo. Dos monedas para dos economías y aunque varias veces se anunció su inminente unificación, la fecha final nunca llegó. Y en CUC los cubanos ganan una miseria: ni 20 dólares por mes en la gran mayoría de los casos. A su lado, los habitantes de Puerto Rico, por ejemplo, con un salario mínimo de 7,25 dólares por hora, parecen ricos.

La denominada "Revolución cubana" siempre ha propagandizado sus logros sociales, como el acceso universal y gratuito a la educación, la salud o el deporte. "La salud es gratis, pero cuesta", son algunas frases que se empiezan a ver en murales de centros médicos o estampadas en las recetas para concienciar a la población de la necesidad de hacer sostenible unos servicios que son gratuitos pero cuya financiación implica un gran esfuerzo para el Estado cubano. Además, desde hace al menos 25 años esos servicios han decaído mucho en su calidad. La imagen de las farmacias con sus estanterías vacías y el mercado negro de medicamentos básicos, como analgésicos y antibióticos, demuestran que el modelo no es tan exitoso como pretende la propaganda oficial.

Demografía en crisis

Cuba tiene 11,2 millones de habitantes, de los que el 20 por ciento supera los 60 años de edad. En un país con una esperanza de vida que ronda los 80 años, muchos jóvenes emigran buscando mejores oportunidades económicas y escapando de la dictadura que impone el castrismo. Esto es notorio en Estados Unidos, pero también en otras naciones de la region. El desequilibrio demográfico empieza a preocupar. El Estado estima que en el período 2020-2025 Cuba será el país más envejecido de América Latina y el Caribe.

Durante décadas, el Partido Comunista y el gobierno han estado dirigidos por la misma persona, primero Fidel Castro y luego su hermano Raúl. Ahora por primera vez tendrán personas diferentes al frente. Hasta 2021, Raúl Castro se mantendrá como primer secretario del PCC, que es considerado por la Constitución cubana como "la fuerza dirigente superior de la sociedad". En otras palabras, está por encima del gobierno y del Legislativo, meramente testimonial.

Díaz Canel tendrá un gran desafío político: ganarse la legitimidad de los cubanos. Desde que asumió el poder, la gran preocupación de Raúl Castro ha sido la institucionalización del régimen comunista, la llamada "Revolución", más allá de los liderazgos fuertes.

Hacer de Cuba un "país próspero y sostenible" fue la mayor divisa de Raúl Castro, pero la economía sigue en profundos niveles de subdesarrollo. La crisis económica y política que vive su aliado venezolano, proveedor de petróleo a precio regalado, provocó que Cuba cerrase sus cuentas en 2016 con una recesión del 0,9 por ciento del PIB, la primera vez en los últimos 20 años. En 2017 creció un tímido 1,6 por ciento gracias al tirón del turismo y la construcción de infraestructura hotelera. De todas formas, estas estadísticas oficiales del régimen son vistas en Cuba y en el exterior como puramente imaginarias.

saludo. Raúl Castro saluda al hasta ahora vicepresidente Miguel Díaz Canel en la Asamblea Nacional.

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