Lunes 23 de Enero de 2012
El Cairo. - El presidente Alí Abdullah Saleh partió ayer rumbo a Estados Unidos, luego de obtener la inmunidad del Parlamento. Terminó así otro largo dominio autocrático en Medio Oriente. Saleh gobernó Yemen con mano de hierro desde 1978. Saleh no dimitió a su cargo, pero quedó como "presidente honorario" del país. Dio el brazo a torcer luego de casi un año de levantamientos populares en su contra.
Un día después de que el Parlamento declarara su inmunidad y pocas horas después de que su familia hubiese abandonado el país, Saleh partió en un avión privado hacia Estados Unidos, donde pretende someterse a un tratamiento médico. En Washington, un funcionario de alto rango dijo que Saleh recibió autorización para ingresar a Estados Unidos a fin de que pueda recibir atención médica. El funcionario subrayó que Estados Unidos espera que Saleh permanezca en suelo norteamericano por un tiempo limitado.
La inmunidad formaba parte de una propuesta trazada laboriosamente durante meses por los países del Golfo con la participación de Naciones Unidas para poner fin a casi un año de violentos enfrentamientos. De esa manera, y luego de varios amagues, Saleh aceptó dimitir de hecho, aunque mantiene el cargo en términos "honoríficos". Sin embargo la cadena Al Arabiya citó declaraciones de uno de sus colaboradores que destacó que el mandatario saliente prevé regresar a Yemen antes de que se celebren las próximas elecciones presidenciales. La cita electoral tendrá lugar el 21 de febrero.
Antes de partir hacia el aeropuerto, Saleh grabó un mensaje en el que pide a la población perdón por "cualquier defecto" cometido durante los largos 33 años de su dictadura e insta a los yemeníes a la unidad. En el mensaje subraya además su propio papel en la reunificación del país. El presidente saliente señaló que la inmunidad aprobada por el Parlamento rige tanto para él y su familia como para cualquier yemení que haya trabajado con él durante su régimen. No obstante, la ley aprobada contempla inmunidad absoluta para Saleh, pero según las últimas enmiendas no para sus asesores. El enviado especial de la ONU a Yemen, Jamal Benomar, que abandonó la capital Saná tras diez días, saludó las enmiendas para limitar la inmunidad.
Manifestantes exigían en las calles de Yemen que Saleh sea llevado ante la Justicia por cargos de corrupción y por la muerte de cientos de manifestantes durante las protestas contra su gobierno. "Si Saleh y el gobierno quieren inmunidad, deberían pedírsela a quienes perdieron a sus familiares al intentar defender sus derechos durante las protestas contra el gobierno el año pasado", señaló Numan Al Amiri, un joven de 28 años.
El Parlamento respaldó la candidatura del vicepresidente Abd Rabbo Mansur Hadi a las próximas elecciones presidenciales. Hasta entonces, Saleh ostenta el título de "presidente de honor" del país árabe. Pese a esta salida negociada, el fin político del dictador es considerado un hecho.