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Dalai Lama reitera disposición a negociar paz con China

El líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, reiteró hoy sus temores a que aumente la violencia en Tíbet y otras provincias chinas y tendió la mano a los líderes chinos para negociar el modo de solucionar la crisis en la región.

Jueves 20 de Marzo de 2008

Pekín/Nueva Delhi- El líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, reiteró hoy sus temores a que aumente la violencia en Tíbet y otras provincias chinas y tendió la mano a los líderes chinos para negociar el modo de solucionar la crisis en la región.

El secretario del líder budista, Chhime Choekyapa, dijo desde la ciudad india de Dharamsala, sede del gobierno tibetano en el exilio, que al Dalai Lama le gustaría ir a Pekín para negociar, pero sólo en base a una auténtica propuesta de paz por parte de China.

China, sin embargo, negó que haya nuevas iniciativas u ofertas de negociación al Dalai Lama, dijo hoy Qing Gang, portavoz del Ministerio de Exteriores. “Mientras el Dalai Lama esté dispuesto a abandonar (la idea de) la independencia del Tíbet y acepte que Taiwan es parte inalienable de China, nuestra puerta está abierta”, dijo al reiterar la posición tradicional de China.

La agencia de noticias IANS citó al Dalai Lama alegando que no tiene autoridad moral para frenar la agitación de los tibetanos debido a que el problema se debe a las erróneas políticas de China, pese a que reiteró su creencia en la no violencia.

Sin embargo, China volvió a acusar al premio Nobel de la Paz de instigar la ola de violencia en la región autónoma y otras partes del país, fomentando la división “bajo el camuflaje de la religión”, dijo Qing.

El gobierno chino mostró también su disconformidad con la reunión entre el primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, y el Dalai Lama programada para mayo próximo, que el premier anunció ayer ante el Parlamento británico. China está “seriamente preocupada” por la noticia y llamó a Brown a conocer “el verdadero rostro” del Dalai Lama.

En cambio, activistas tibetanos saludaron la decisión de Brown de reunirse con el Dalai Lama cuando éste visite Londres en mayo. El príncipe Carlos anunció hoy que también se reunirá con el líder espiritual. China ya criticó anteriormente sus reuniones con el presidente estadounidense, George W. Gush, o la canciller alemana, Angela Merkel, entre otros líderes mundiales.

En Pekín se recibieron con cautela las declaraciones de Brown acerca de que este miércoles habló con su par chino, Wen Jiabao, y que le dejó “absolutamente claro” que debe terminar la violencia en el Tíbet.

China desestimó también los llamamientos del papa Benedicto XVI al diálogo y tolerancia con los manifestantes tibetanos y reiteró que “los criminales deben ser castigados”, dijo el portavoz, preguntándose si habría tolerancia si lo mismo ocurriera en otro país, como Italia.

El gobierno chino volvió a negar hoy que sus fuerzas de seguridad hubieran empleado armas para sofocar protestas fuera de la región autónoma del Tíbet, a pesar de que un nuevo informe afirma que al menos 18 tibetanos fueron abatidos por la policía paramilitar en una ciudad de la provincia sudoccidental de Sichuan. “Mostraron la mayor contención”, aseguró Qin. “No usaron ni llevaron armas letales”, agregó.

Una fuente tibetana en la ciudad de Aba informó a DPA que 13 tibetanos, entre ellos un niño de ocho años, murieron por disparos durante los enfrentamientos del viernes, y que otros cinco fueron abatidos el sábado. La fuente, que pidió el anonimato, agregó que el martes llegaron a la ciudad siete camiones con refuerzos. Los soldados interrogaron agresivamente a cualquiera que caminara por las calles de noche o en grupos de más de dos personas.

Qin admitió “algunos incidentes ilegales con los que hubo que lidiar” en un “pequeño número de otros lugares”, pero negó estar al tanto de “ese incidente específico” al ser cuestionado por los enfrentamientos en Aba.

Pekín ha confirmado hasta ahora la muerte de 13 personas en los choques de Lhasa. El gobierno tibetano en el exilio eleva esa cifra a hasta por lo menos 80 víctimas. Los tibetanos han pedido la investigación de una comisión independiente, algo a lo que se niega China.

Mientras tanto, los últimos dos periodistas extranjeros que todavía permanecían en el Tíbet, los corresponsales alemanes Georg Blume y Kristin Kupfer, fueron expulsados este jueves por las autoridades chinas. Durante varios días, ambos periodistas se habían negado a seguir las indicaciones policiales de abandonar Tíbet tras los graves disturbios ocurridos en su capital, Lhasa.

“Hoy nos dijeron de forma intimidatoria que si no nos retirábamos, íbamos a tener grandes problemas, también en el tema con la visa”, declaró el corresponsal en China de la revista “Die Zeit” y el diario berlinés “taz” Blume. Su colega Kupfer está acreditada en China como periodista de la publicación austríaca “Profil”.

Ambos periodistas alemanes habían intentado en vano ampararse en la demanda de la Unión Europea de permitir la permanencia de informadores independientes en la zona de conflicto. La embajada de Alemania en Pekín también había intercedido para que los corresponsales alemanes pudieran seguir informando desde Lhasa.

Mientras, en el vecino Nepal, las continuas protestas de tibetanos en el exilio que se repiten desde hace días culminaron hoy con docenas de detenidos o heridos por la intervención policial con porras contra los cientos de personas concentradas ante el edificio de la ONU en Katmandú para protestar por la actuación de las fuerzas de seguridad chinas en el Tíbet.

La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch pidió un uso moderado de la fuerza al gobierno de Katmandú, que apoya a China en el conflicto y aseguró que no toleraría protestas antichinas. Además, Nepal aumentó sus controles fronterizos para evitar la entrada de tibetanos que huyen de China. Cada año, unos 3.000 tibetanos arriesgan sus vidas en las montañas del Himalaya para huir a Nepal. (DPA)

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