El Mundo

Cuba y EEUU normalizan relaciones con una exigente agenda por delante

Un histórico deshielo. Hoy se reabren las embajadas, cerradas en 1961. El embargo y el reclamo por la falta de libertades son los mayores desafíos a enfrentar.

Lunes 20 de Julio de 2015

Estados Unidos y Cuba retomarán desde hoy sus relaciones diplomáticas plenas, reabriendo sus respectivas embajadas luego de la ruptura de relaciones en el lejano 1961, hace más de 54 años. El auspicioso paso será la señal de largada para iniciar una ardua agenda bilateral, que presenta tanto posibilidades de desarrollo como graves dificultades.

Cuba exige el fin del embargo comercial, que llama "bloqueo". El reclamo contra las sanciones económicas y comerciales que Estados Unidos impone a la isla desde hace décadas son el principal caballo de batalla de Cuba.El embargo, que rige de forma casi total desde 1962, también es rechazado por la comunidad internacional. Cuba calculó en 116.880 millones de dólares los daños totales del embargo en su "Informe sobre el bloqueo" de 2014. Ese valor no fue confirmado por fuentes independientes. En enero de este año, el presidente Raúl Castro habló de la necesidad de que haya una "compensación justa" por los daños del embargo. Estados Unidos y su presidente Barack Obama señalan al Congreso, dominado por los republicanos, como causa de la imposibilidad de levantar el embargo. Los demócratas también recuerdan que la retórica del "bloqueo" sirve para esconder un fallo sistemático del modelo de economía comunista que impuso Fidel Castro. El "bloqueo" le ha servido para encubrir los gruesos fracasos de la estatización total de la economía que ordenó. Fidel llegó a estatizar o prohibir peluquerías y pequeños almacenes, algo que dañó irremediablemente la trama comercial de Cuba. A la vez, es verdad que con el embargo Cuba perdió a su principal comprador de bienes de valor, como frutas tropicales y mariscos y pescado de alto precio.

Los "disidentes".PUNCTUATION_SPACEOtro punto de tensión son los programas de extensión de EEUU y su apoyo a los "disidentes", es decir a los opositores, que en Cuba son ilegales por existir un sistema político de partido único. Raúl Castro exigió que "se detengan" las emisiones de radio y televisión desde Florida hacia la isla, muchas apoyadas por los programas para la democratización de Cuba que financia Estados Unidos. La Habana critica también el apoyo de Washington a los "disidentes" en la isla, por ejemplo con cursos para informadores independientes en sus instalaciones diplomáticas. Cuba acusa a los opositores de ser "mercenarios" que buscan "desestabilizar" el país. Fue este punto y la exigencia de libre movilidad de los diplomáticos estadounidenses en la isla, lo que hizo peligrar las negociaciones para reabrir las embajadas, cuyo acuerdo se alcanzó recién el 1º de julio pasado. Para Estados Unidos EM_DASHpero también para EuropaEM_DASH el trato rutinario con los "disidentes" es parte del contacto normal con representantes de la sociedad civil en un país bajo un régimen autoritario. Washington y Bruselas creen que los opositores deben ser apoyados mediante actividades, seminarios y recepciones como las que realizan EEUU y muchas embajadas de Europa en sus legaciones en todo el mundo, sin que estas actividades sean consideradas "desestabilizantes" o "inmiscuirse en asuntos internos", otro leit motiv del régimen para deslegitimar los contactos con estos sectores que buscan una agenda de democratización y apertura política. El régimen, en cambio, exige recibir los beneficios económicos de la reapertura de relaciones con EEUU pero sin dar nada a cambio en materia de libertades y derechos políticos.

Guantánamo.PUNCTUATION_SPACELa devolución de Guantánamo es otro punto difícil en la agenda bilateral. La controvertida base naval en el extremo oriental de Cuba está bajo control de Estados Unidos en virtud de un tratado de arrendamiento que data de 1903. La Habana reclama la devolución, pero Washington se niega apuntando al carácter perpetuo del arrendamiento, que Cuba no reconoce desde 1959.

Para Washington la cuestión central es la situación de los derechos humanos y de las libertades de expresión y asociación. Su discusión durante las extensas negociaciones causaron las mayores tensiones con los diplomáticos cubanos. Estados Unidos ha subrayado en innumerables ocasiones que continuará criticando la falta de libertades civiles básicas en Cuba y reclamando derechos para la oposición política. Al anunciar el histórico acercamiento a Cuba el 17 de diciembre, el presidente Barack Obama se ocupó de destacar en su discurso que su administración seguirá "abordando abiertamente las diferencias" con Cuba en asuntos de "democracia y derechos humanos". Las distancias en este terreno son siderales, dado que Raúl Castro y sus funcionarios consideran plenamente legítimo y "democrático" el régimen que presiden, al que llaman aún hoy "la Revolución". El de Cuba es un caso solitario de régimen de partido único en todo el continente americano.

Expropiaciones.PUNCTUATION_SPACELos reclamos por las expropiaciones también prometen problemas y discusiones interminables. Miles de empresas y ciudadanos estadounidenses exigen indemnizaciones del Estado cubano por las expropiaciones sin indemnización sufridas tras la revolución de 1959. La comisión del Departamento de Justicia norteamericano que arbitra ese tipo de reclamos contra gobiernos extranjeros tiene aceptados al día de hoy 5.913 reclamaciones contra Cuba. El monto ascendía a más de 1.900 millones de dólares al momento de la expropiación, una suma que alcanzaría hoy una cifra varias veces mayor. Esos más de cinco mil reclamos registrados por parte de empresas o ciudadanos estadounidenses y cubanos sumarían hoy, según los propios interesados, entre 7.000 y 8.000 millones de dólares. Es casi imposible que La Habana acepte este reclamo.

Republicanos enfurecidos por el acuerdo bilateral

El precandidato presid encial republicano Marco Rubio aseguró que rompería relaciones con Cuba en caso de que llegue a ser presidente de Estados Unidos. En términos similares aunque más moderados se manifestó su colega Jeb Bush, quien tiene mayores chances que Rubio de quedarse con la nominación republicana.
  “Acabaría con las relaciones diplomáticas con una tiranía comunista antiestadounidense”, dijo hoy Rubio en la cadena CNN al ser preguntado sobre si cerraría la embajada de la isla en Washington, que se reabre hoy como parte del proceso de restablecimiento de relaciones entre ambos países, rotas desde 1961.
  Rubio, de padres cubanos y uno de los favoritos para ser candidato republicano a las elecciones presidenciales de 2016, ha hecho de su oposición al deshielo con la isla uno de sus principales argumentos de campaña. “Se tendrían que cumplir una serie de condiciones antes de que con mi administración hubiera relaciones normales con Cuba”, dijo el senador por Florida.
  El candidato exige a Cuba que permita partidos políticos independientes, libertad de prensa y libertad de expresión. “También requeriría acabar con las instalaciones de inteligencia dentro de Cuba que los rusos y los chinos usan en la isla para espiar instalaciones estadounidenses en el sureste de Estados Unidos”.
  Otro candidato republicano, Jeb Bush, también aseguró que una embajada de Estados Unidos en La Habana “probablemente” no permanecería abierta por mucho tiempo si él es elegido presidente en 2016. Bush lleva una clara ventaja sobre Rubio en los sondeos, pero ha quedado segundo en la “tabla” de candidatos republicanos, detrás del millonario Donald Trump.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario