El Mundo

Cuba moderniza su Constitución, pero con muchas restricciones

Se destaca el rol dado a la economía de mercado y se elimina la mención al "comunismo", pero este seguirá siendo el régimen político de la isla.

Lunes 23 de Julio de 2018

El Parlamento cubano aprobó ayer por unanimidad un proyecto de reforma constitucional. Las grandes novedades del texto son el reconocimiento de la propiedad privada y el papel del mercado en la economía, además de la eliminación del término "comunismo". Sin embargo, el Partido Comunista se mantiene como el único legal en Cuba, lo que condena a la clandestinidad a los que poseen otra ideología. Además, se avanzó en la admisión del matrimonio homosexual, un viejo reclamo de las minorías sexuales. Ahora el proyecto será debatido en "asambleas populares" y luego sometido a referéndum

El proyecto aprobado reforma la actual Constitución de 1976 para adaptar el nuevo texto a la realidad actual, pero con graves limitaciones impuestas por el establishment comunista. "Estamos frente a un proyecto que contribuirá, luego de la consulta popular y el referendo, a fortalecer la unidad de los cubanos en torno a la revolución", dijo el presidente Miguel Díaz- Canel, al clausurar la sesión parlamentaria.

Las reformas económicas emprendidas por Raúl Castro (2008-2018) abrieron paso al trabajo autónomo, que hoy emplea a más de medio millón de personas. Muchos son falsos autónomos que dirigen pequeñas empresas.La Constitución de 1976 solo reconocía la propiedad estatal y la cooperativa agropecuaria. Ahora se incluirá "otras formas de propiedad, como la cooperativa, la propiedad mixta y la propiedad privada".

Asimismo,el proyecto aprobado admite la inversión extranjera como "una necesidad y un elemento importante del desarrollo", en un intento de atraer divisas para paliar la endémica crisis económica que atraviesa Cuba y que podría agravarse si aumenta la inestabilidad en Venezuela, su principal socio y proveedor de petróleo a precios inferiores a los de mercado. La apertura constitucional al capital privado apuntala las muy limitadas reformas aplicadas por Raúl Castro desde 2008, que legalizaron el "cuentapropismo" en sectores como la hostelería, el transporte o el turismo, y a las que ha dado continuidad el presidente Miguel Díaz-Canel tras asumir el poder en abril de este año.

Matrimonio igualitario

En el terreno de los valores morales, se avanzó en la admisión del matrimonio homosexual, un viejo reclamo de las minorías sexuales. La nueva Carta Magna modificará su artículo 68, que especifica que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, para decir que es entre dos personas. Pero la posibilidad de la adopción abrió uno de los debates más intensos. La diputada Mariela Castro, hija del ex presidente Raúl Castro, quiso que se modificase la parte final del artículo para que se permita la adopción a los matrimonios igualitarios. Después de un arduo debate, los diputados decidieron sólo aprobar el matrimonio igualitario y dejar las adopciones para el nuevo Código de Familia.

Aún más limitados son los cambios que la nueva Constitución impondrá en el ámbito político, pese a que eliminará la consigna de trabajar para el "avance hacia la sociedad comunista". Igual se mantiene el "carácter socialista del sistema político y social" bajo el mando del Partido Comunista como "fuerza dirigente superior del Estado y la sociedad". Esto significa que seguirá siendo el único partido político legal. El pluralismo de partidos y de opciones de gobierno queda así excluida y se condena a quienes no sean comunistas a la abstinencia o la clandestinidad.

En el ámbito de las autoridades, el nuevo texto recupera la figura del primer ministro, que se eliminó en 1976, y se crea el cargo de Presidente de la República, papel hasta ahora ejercido por el presidente del Consejo de Estado.

Tras aprobarse el proyecto de nueva Constitución, Díaz-Canel animó a la participación popular para "expresar libremente sus opiniones para que el texto refleje el hoy y el futuro de la patria". El proceso de "debates populares" se realizará entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre. Nadie prevé que se trate de un proceso abierto y plural, todo lo contrario, el control del aparato estatal y partidario será milimétrico, como ocurre siempre en casos similares, como en las "elecciones" de candidatos a parlamentarios. Después de los "debates populares" se realizará un referéndum y tras ratificarse la nueva Carta Magna se abrirá un período de un año para modificar leyes como los Código Penal, de Familia o Civil y ponerlos en sintonía con el nuevo texto constitucional. En la nueva Constitución, la marca del conservadurismo de Raúl Castro y su generación resultan evidentes para los conocedores del régimen.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario