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Crisis política en Irlanda: irán a las urnas después de aprobar el ajuste

Presionado por sus aliados, el premier Cowen anunció que se harán elecciones a fin de año. Antes intentará hacer aprobar un presupuesto con fuertes recortes para moderar el déficit.

Martes 23 de Noviembre de 2010

Dublín. — El primer ministro irlandés, Brian Cowen, rechazó pedidos de renuncia inmediata de la oposición y de sus socios de coalición, pero aceptó disolver el Parlamento para Año Nuevo, una vez finalizado el proceso de aprobación presupuestario y cerrado el acuerdo de rescate financiero con la Unión Europea y el FMI. El anuncio de Cowen fue en respuesta al emplazamiento realizado horas antes por los Verdes, que conforman la coalición de gobierno, y el laborismo, principal fuerza de oposición, para que Cowen renuncie y llame a elecciones anticipadas. El domingo, se oficializó el pedido de auxilio financiero a la UE y el FMI. Irlanda tiene un sistema bancario quebrado, que sobrevive gracias a las reiteradas inyecciones de fondos estatales y europeos desde el año pasado. Esto ha llevado a un enorme déficit y a disparar la deuda pública, haciendo insostenible la situación de Irlanda.

El anuncio de Cowen vino luego de que los Verdes exigieran elecciones anticipadas. El líder verde, John Gormley, dijo que había hablado del tema con Cowen, quien a su vez se mostró decepcionado por la decisión de su socio de coalición. Ayer, en tanto, hubo serios incidentes en el centro de Dublín con manifestantes del minoritario partido radical Seinn Feinn.

Cowen tiene cada vez más presión, ya que los irlandeses y los medios de comunicación lo acusan de mentir públicamente, tras su cambio de opinión sobre la aceptación del paquete de salvamento europeo y del FMI, que antes rechazaba de plano. Esta medida pondrá de hecho a la gestión de la economía irlandesa bajo la tutela de la UE y del FMI. A cambio de hasta 90 mil millones de euros, ambas instituciones exigirán fuertes medidas de ahorro fiscal, como ya hicieran con Grecia en mayo pasado. El déficit fiscal de Irlanda se ha disparado al 32% del PBI, un récord absoluto en Europa, y el presupuesto que busca aprobar Cowen busca contenerlo. El nuevo presupuesto incluye un severo recorte de 6.000 millones de euros —4% de PBI— el año próximo, con fuertes recortes de gasto y el despido de 20.000 empleados públicos, además de aumento de impuestos. Es del alto costo político de estas medidas que los verdes intentan descolgarse a último momento. “Hay que asegurar el futuro económico y financiero de Irlanda y para eso es tremendamente importante sacar adelante el presupuesto”, resaltó Cowen en una multitudinaria conferencia de prensa.

Pero también la oposición laborista ha exigido la disolución inmediata del Parlamento y la convocatoria de nuevas elecciones “lo más rápido posible”. Además, dos diputados independientes de los que depende la coalición integrada por el partido Fianna Fáil de Cowen y los Verdes, señalaron que “probablemente” no apoyarán el proyecto presupuestario.

Cambio de 180º. Cowen y su ministro de finanzas, Brian Lenihan, habían afirmado apenas días atrás que Irlanda estaba financiada hasta mediados de 2011, poco antes de que ambos se vieran obligados a reconocer un déficit de 19.000 millones de euros y a pedir el auxilio de la UE y el FMI.

El partido Fianna Fáil de Cowen cuenta actualmente, junto con los Verdes y los diputados independientes, con una estrecha mayoría de tres votos en el Parlamento. El próximo jueves tendrá lugar una elección complementaria en un distrito electoral, en la que se cree que los candidatos de la coalición no tienen chances, lo que limitaría aún más aquella mayoría.

El Partido Laborista y el centrista Fine Gael lideran actualmente las encuestas, según las cuales el conservador Fiana Fáil de Cowen, que dominó durante décadas, apenas tendría posibilidades.

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