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Crecen los interrogantes sobre el futuro político de Corea del Norte

Seúl.- El probable nuevo líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, rindió ayer un tributo a su fallecido padre, Kim Jong Il, mientras aumentan las dudas sobre el futuro político del país y la incertidumbre sobre la capacidad del joven sucesor para imponerse a los veteranos militares norcoreanos.

Miércoles 21 de Diciembre de 2011

Seúl.- El probable nuevo líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, rindió ayer un tributo a su fallecido padre, Kim Jong Il, mientras aumentan las dudas sobre el futuro político del país y la incertidumbre sobre la capacidad del joven sucesor para imponerse a los veteranos militares norcoreanos.

La desaparición del "querido líder", fallecido el sábado, puso sobre la mesa una pesada herencia política para su sucesor, que recibe un país con capacidad atómica pero prácticamente aislado a nivel internacional y con graves problemas económicos y de abastecimiento.

Kim preparó a su hijo para sucederlo en la tercera generación de la dinastía. Sin embargo muchos dudan que Kim junior -de apenas 30 años- cuente con el respeto de la élite comunista y el crucial respaldo del ejército norcoreano.

En los medios de comunicación oficiales, Kim Jong Un es celebrado como el "gran sucesor" y el "nuevo líder enviado del cielo". Pero hasta ahora ni el partido ni la Comisión de Defensa Nacional se apresuraron a informar oficialmente sobre si será él quien asuma oficialmente el poder, ni cuando lo haría.

Seguro de vida. El hijo menor de Kim Jong Il fue nombrado general de cuatro estrellas y obtuvo un puesto en el Comité Central del Partido Comunista de manos de su padre.

Según el presidente del Instituto Asan para Estudios Políticos en Seúl, Ham Chaibong, la supervivencia del régimen norcoreano depende ahora de varios factores. "El factor interno es la rapidez con la que Kim Jong Un sea capaz de hacerse con posiciones claves en el ejército, el gobierno y el partido, en ese orden", escribió Chaibong en The Wall Street Journal. Y es que la legitimidad de Kim Jong Un se basa en ser hijo de Kim Jong Il y nieto de Kim Il Sung.

Otra teoría muy extendida en Corea del Sur es que Kim Jong Un ocupe altos cargos pero que, al menos al principio, el poder de decisión quede en manos del ala dura del partido y el ejército, también en lo que se refiere a las negociaciones con EEUU sobre el programa nuclear. Según analistas, el benjamín de Kim Jong Il ya interiorizó la teoría de que el arsenal atómico del país es su seguro de vida.

El poder máximo. El ascenso militar de Jong Un el año pasado se enmarcó en la política-Songun, la doctrina estatal que pone por delante lo militar. Es decir, que un título militar es la base para una buena carrera política.

El órgano de decisión más poderoso de Corea del Norte es la Comisión Nacional de Defensa, que controla a más de 1,2 millón de soldados. Como presidente de esta comisión, Kim Jong Il tenía el poder máximo del Estado.

Tres años antes de la muerte de su padre, el "presidente eterno" Kim Il Sung, en 1994, Kim Jong Il ya era el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Estas suponen además un factor económico muy importante en el país, ya que consiguen divisas extranjeras a través del comercio con armas y sus propias empresas.

Parientes influyentes. También algunos parientes de Jong Un podrían jugar un papel fundamental en la transición del poder. No en vano, el propio Kim Jong Il se ocupó de fortalecer la posición en el partido de su hermana pequeña, Kim Kyong Hui, y de su esposo, Jang Song Thaek. Este último era además el suplente de Kim en la Comisión de Defensa y suena como posible "regente" temporal del joven Kim Jong Un.

El mayor aliado. No obstante, Kim junior recibió ayer un gran espaldarazo de su principal aliado, China, cuyo gobierno dio el visto bueno al sucesor y aseguró que Pekín dará la bienvenida a una visita de Kim Jong Un "en cualquier momento que sea conveniente para ambas partes".

El apoyo de Pekín evidencia la determinación china de mantener la estabilidad en la zona y proteger sus intereses durante este período de transición en su país vecino. Este gesto fue potenciado ayer con la visita del presidente Hu Jintao a la embajada norcoreana en Pekín para ofrecer su pésame.

Paralelamente, el presidente de EEUU, Barack Obama, analizó ayer la situación en Corea del Norte a través de una videoconferencia con el primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda.

La muerte de Kim Jong Il sacudió los cálculos de Washington con respecto a Pyongyang y, tras presionar por años para lograr un cambio en la política atómica del país asiático, ahora observa con preocupación la posibilidad de nuevos riesgos e incertidumbres.

Si bien no trascendieron detalles de la conversación entre Obama y Noda, sí se supo que horas antes el ministro de Exteriores nipón, Koichiro Gemba, se comunicó con su par estadounidense, Hillary Clinton, para reiterar que el mantenimiento de la paz y estabilidad en la península coreana es una prioridad para ambos.

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