El Mundo

Crece el repudio internacional a la muerte de un prisionero en Venezuela

Michelle Bachelet, comisionada de DDHH de la ONU, y 25 ex mandatarios exigieron esclarecer el caso del capitán Acosta Arévalo.

Martes 02 de Julio de 2019

La muerte, el pasado viernes, de un capitán de la marina detenido por los servicios secretos sigue causando conmoción dentro y fuera de Venezuela. La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, que visitó Venezuela la semana pasada, expresó su "profunda preocupación" por la muerte del capitán Rafael Acosta Arévalo, y exigió una investigación "independiente, imparcial y transparente" del grave hecho. El cadáver del militar aún no fue entregado a los familiares, que exigen una autopsia de acuerdo a los estándares internacionales. Arévalo fue detenido por los servicios secretos militares el pasado 12 de junio. Apareció el viernes ante un juez militar en silla de ruedas, lleno de moretones y sin poder casi hablar. El magistrado lo derivó de inmediato a un hospital militar, donde falleció horas más tarde. El caso del capitán Arévalo se ha convertido en un caso testigo de la represión ilegal que practica el gobierno chavista del presidente Nicolás Maduro y ayer 25 ex presidentes iberoamericanos reclamaron a su régimen un esclarecimiento de la muerte.

Su caso puede constituir una desaparición forzada, prohibida bajo la ley internacional, ya que su familia y abogados no fueron informados durante días de su paradero, y se sospecha que Acosta sufrió torturas durante su detención, denunció la Comisión para los Derechos Humanos de la ONU que dirige la ex presidenta chilena en un comunicado. "Recuerdo a las autoridades venezolanas que son responsables de la vida y de la integridad física y psicológica de todas las personas privadas de libertad", señaló Bachelet, quien insistió en una investigación imparcial "para facilitar que se lleve ante la justicia a los responsables" de la muerte de Acosta.

El capitán fue detenido el 21 de junio por hombres armados sin identificar y estuvo en paradero desconocido durante siete días, hasta que el 28 de junio fue llevado ante un tribunal militar junto a otros cuatro militares y dos exfuncionarios de seguridad acusados de conspirar para asesinar al presidente Nicolás Maduro. El capitán llegó ante el juez en silla de ruedas, fue incapaz de hablar y mostraba claros signos de haber sido torturado, por lo que el juez lo derivó a un hospital militar, donde murió en la madrugada del 29 de junio.

Al reclamo de Naciones Unidas y Bachelet se sumaron veinticuatro ex jefes de Estado y gobierno iberoamericanos, quienes "urgieron" de forma conjunta la actuación de gobiernos y cortes internacionales tras la tortura y muerte del oficial naval, al señalar que en Venezuela ya se "agotaron" los demás recursos para sacarla de la crisis.

Los ex presidentes reunidos en la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) señalaron que las dilaciones que provocan las diversas posturas entre los actores internacionales y los propios organismos multilaterales de derechos humanos "marcan otros tiempos, moralmente inaceptables". "Urgimos, pues, la actuación inmediata y sin matices de los gobiernos más comprometidos, como de la Corte Penal Internacional, de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos", indicaron en una declaración. Los ex jefes de gobierno, entre ellos José María Aznar y Felipe González (España) y Andrés Pastrana, Alvaro Uribe y César Gaviria (Colombia), manifestaron en una declaración escrita que "los tiempos de la Venezuela en agonía se agotaron". Los ex presidentes recordaron también "la muerte bajo privación de libertad, en similares circunstancias" del concejal de oposición Fernando Albán ocurrida el año pasado y bajo el argumento oficial de que se trató de "un suicidio". Albán murió al caer de gran altura de la temida prisión El Helicoide, de Caracas. "Una vez más alertamos a la comunidad internacional y a sus gobiernos democráticos como a sus líderes institucionales sobre la situación de secuestro en que se encuentran el pueblo venezolano y sus legítimos dirigentes", agregaron los 25 ex mandatarios.

En tanto, el líder de la oposición y presidente interino designado por el Parlamento, Juan Guaidó, ha convocado una nueva manifestación para el viernes para "exigir el fin de las torturas", en respuesta a la muerte del capitán Arévalo. "Este 5 Julio, a 208 años de nuestra independencia, a movilizarnos en todos los estados de Venezuela ante la Fuerza Armada, la ONU y la comunidad internacional para exigir el fin de las torturas, los asesinatos, la violaciones de los Derechos Humanos y la intervención cubana", proclamó su cuenta oficial de Twitter. La marcha por Caracas, que suele ser la más multitudinaria, avanzará desde la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hasta el cuartel general de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), donde fue detenido y torturado el oficial.

represión. Las fuerzas militares y policiales del chavismo actúan con total impunidad.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario