Viernes 21 de Febrero de 2020
Un alemán de 43 años que proponía por internet el "exterminio completo" de muchas "culturas y razas" mató a tiros a nueve personas de ascendencia extranjera en un ataque en un bar y un café cerca de Frankfurt, Alemania, antes de ser hallado muerto en su casa junto al cuerpo su madre en un aparente suicidio y asesinato.
El hombre inició su ataque a las 22 del miércoles en el centro de la localidad de Hanau, donde mató a varias personas al disparar contra un bar de pipas de agua (o de tabaco aromatizado, como también se los llama) y un café cercano, y luego se trasladó 2,5 kilómetros y abrió fuego otra vez, contra un auto y una tienda deportiva, provocando más víctimas, dijo el fiscal general alemán, Peter Frank.
La jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, dijo que el ataque expuso el "veneno" del racismo en Alemania y prometió enfrentar a quienes buscan dividir al país.
La matanza llegó en medio de crecientes temores a la violencia de extrema derecha en una nación aún atormentada por su pasado nazi, y de esfuerzos cada vez más importantes por reprimirla, como la detención de la semana pasada de unas 10 personas sospechosas de planear ataques contra políticos e integrantes de minorías.
Los nueve muertos, todos de entre 21 y 44 años, tenían "ascendencia inmigrante", cinco eran ciudadanos turcos, aunque otros eran alemanes, dijo el fiscal general en conferencia de prensa, y agregó que otras seis personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.
El atacante, Tobias Rathjen, fue hallado muerto en su departamento luego de que la Policía lo buscara varias horas.
El cuerpo de su madre, de 72 años, fue hallado también en el mismo lugar y se presume que fue muerta por su hijo antes de que éste se suicidara.
El fiscal Frank dijo que la evidencia hallada, incluyendo un video y un manifiesto de 24 páginas subidos por el sospechoso a Internet, "muestra una actitud profundamente racista".
La matanza xenófoba desató estupor, condenas y muestras de condolencias en un país aún acechado por su pasado nazi, además de alimentar los temores por el auge de la extrema derecha local luego de un ataque a una sinagoga y el asesinato de un político pro-inmigración ocurridos el año pasado.
Por su parte, Merkel dijo en Berlín que "el racismo es un veneno, el odio es un veneno que existe en nuestra sociedad y que ya tiene la culpa de demasiados crímenes".
"Hay mucho que indica que las acciones del agresor tuvieron motivaciones de extrema derecha, racistas. (Que actuó) por odio a personas de otros orígenes, otras religiones o de apariencia diferente", agregó.
Relatos de testigos e imágenes de cámaras de seguridad que captaron el vehículo en fuga permitieron a la Policía llegar rápidamente a la casa del atacante.
Tanto el hombre como su madre tenían heridas de bala, y el arma fue hallada sobre el agresor, agregó. En el manifiesto del atacante, que las autoridades alemanas retiraron de Internet, el hombre se identifica efectivamente como Tobias Rathjen y dice que se acercó varias veces a las autoridades para denunciar sus teorías conspirativas.
Al parecer, no contaba con antecedentes penales ni había estado en el radar de los organismos de inteligencia internos de Alemania.
Postulados racistas
En el manifiesto, el hombre dice que nunca estuvo con una mujer y atribuye ello a haber sido "vigilado" por servicios secretos no identificados. También defiende el genocidio.
"Hoy tenemos grupos étnicos, razas y culturas en medio de nosotros que son destructivas en todo sentido", escribe, y agrega que contemplaba primero una "limpieza gruesa" y luego una "limpieza fina" que podría reducir a la mitad la población mundial.
"Los siguientes pueblos deben ser exterminados por completo: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Siria, Jordania, Líbano, todo la península Arábiga, Turquía, Irak, Irán, Kazajastán, Turkmenistán, Uzbekistán, India, Pakistán, Afganistán, Bangladesh, Vietnam, Laos, Camboya y Filipinas", escribió.
Las personas de origen turco son la primera minoría en Alemania, y la embajada de ese país confirmó que cinco de los muertos en el ataque eran ciudadanos turcos.
Una asociación de kurdos alemana dijo en un comunicado que entre los muertos había varios kurdos, que son la primera minoría de Turquía.
Entre los muertos hubo también un bosnio y un búlgaro, dijeron las Cancillerías de los respectivos países.
El fiscal Frank señaló que "la meta de la investigación es determinar si hubo o hay personas que sabían de los ataques o que los apoyaron", y agregó que se pesquisaban los contactos del atacante dentro y fuera de Alemania.
El ataque fue condenado por varias organizaciones alemanas, como el Consejo Central de Musulmanes, la Confederación de Asociaciones Kurdas de Alemania y el Consejo Central de los Judíos.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, condenó el "espantoso ataque" y pidió que se esclarezca.
El asesino en su video en internet.
"El odio es un veneno que existe en nuestra sociedad y que ya tiene la culpa de demasiados crímenes", dijo Merkel