El Mundo

Concluye el estado de excepción en Francia sin que cese el alerta

Fue decretado hace dos años por Hollande para hacer frente a los atentados islámicos. Será reemplazada por una nueva ley de seguridad

Miércoles 01 de Noviembre de 2017

Hace casi dos años que el presidente francés François Hollande decretó el estado de excepción en el país después de que los islamistas provocaran un baño de sangre en París el 13 de noviembre de 2015. La medida, que originalmente solo iba a durar unos meses, fue prorrogada hasta seis veces por nuevos atentados. Pero finalmente, hoy será su último día en vigor. ¿Se trata de una vuelta a la normalidad del país dominado por el miedo? Simbólicamente, sí. El presidente actual, Emmanuel Macron, anunció el final con grandes palabras: "Volveré a establecer la libertad de los franceses", dijo hace unos meses.

Sin embargo, los defensores de los derechos humanos, que exigen desde hace tiempo el final del estado de excepción, se muestran escépticos, pues las autoridades conservarán sus derechos especiales gracias a la nueva ley que firmó Macron el lunes. "Finalmente el estado de excepción no será anulado por completo", critica Dominique Curis, de Amnistía Internacional, en una conversación.

La decisión del gobierno busca un equilibrio entre las críticas por la restricción de los derechos fundamentales y la preocupación por nuevos atentados. El estado de excepción permitió a las autoridades actuar de forma preventiva contra presuntos terroristas, incluso cuando no contaban con las suficientes pruebas para iniciar una investigación judicial. De este modo se realizaron más de 4.400 registros y 400 personas estuvieron temporalmente bajo arresto domiciliario. Sin embargo, la mayoría de estas acciones se llevó a cabo poco después de los atentados de París, después el número descendió rápidamente. En los últimos meses aún estaban bajo arresto domiciliario 41 personas.

Medidas excepcionales

No obstante, el gobierno considera que es muy arriesgado salir sin más del estado de excepción. "La amenaza terrorista sigue siendo alta", advirtió el ministro del Interior, Gérard Collomb. Por eso, la nueva ley de seguridad introduce las principales medidas excepcionales, en una versión más moderada, en el derecho normal hasta finales de 2020. Esto significa que las autoridades podrán seguir registrado viviendas de forma preventiva y podrán limitar la libertad de movimiento de los sospechosos. Los registros se llamarán ahora oficialmente "visitas" y necesitarán antes del permiso de un juez. Además, en lugar de ordenar el arresto domiciliario de los sospechosos, las autoridades solo podrán obligarlos a no abandonar su municipio. "Esto significa que el Ejecutivo tiene más poder", dice Curis. Además, sobre "una base muy vaga" que deja mucho margen de interpretación, añade. El ministro Collomb, sin embargo, rechaza las críticas: la nueva ley antiterrorista constituye un "equilibrio justo entre la seguridad y la libertad". No es de extrañar que ante el debate suscitado el presidente Macron decidiera visitar ayer el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Para el politólogo Matthias Lemke, que trabaja en París y se centra en los estados de excepción en democracia, considera que tras este "tipo de no salida" se esconde un cálculo político. "Creo que para los gobiernos de nuestro tiempo la seguridad es un motivo central en el que también se evalúa la legitimidad", dice.

Una salida del estado de excepción es arriesgada para los responsables, pues se verían en un aprieto si poco después se produjera un nuevo atentado. El predecesor de Macron, Hollande, abogó también en el verano (boreal) de 2016 por su anulación, pero dio marcha atrás después del atentado de Niza. La oposición conservadora criticó la finalización del estado de excepción. Desde 2015 esta es la primera vez que el gobierno limita las herramientas del Estado en la lucha antiterrorista, según el diputado Eric Ciotii. La cuestión sobre la efectividad de la medida extraordinaria es polémica y difícil de contestar. El ex ministro del Interior y primer ministro Bernard Cazeneuve dijo hace unos meses, tras abandonar el gobierno, que se habían evitado "numerosos atentados" gracias a ella.

Controles. Un policía francés vigila las inmediaciones de la torre Eiffel.

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