Con Berlusconi cambió la política de Italia y la derecha ganó un lugar permanente
El empresario entró en política en 1994, luego de "Mani Pulite", y llegó cuatro veces al cargo de primer ministro. Murió este lunes víctima de una leucemia

Lunes 12 de Junio de 2023

Silvio Bersluconi, una figura tan polémica como insoslayable de la vida italiana de los últimos 30 años, murió este lunes a los 86 años, producto de una leucemia crónica. Falleció en el hospital San Raffaele de Milán y rápidamente la noticia recorrió el mundo. Los medios italianos se lanzaron a publicar opiniones, tanto contrarias como favorables al “Cavaliere”, quien fue cuatro veces primer ministro y con su partido Forza Italia cambió la política italiana en la denominada “Segunda República” que se inició al desplomarse los partidos tradicionales por la serie de juicios de Mani Pulite en los años 90.

Berlusconi había sido internado el viernes pasado después de una larga hospitalización de 45 días que había concluido hace pocas semanas, por una pulmonía. Lo acompañaban al momento de fallecer su última pareja, Marta Fascina, su hermano Paolo y sus hijos. Berlusconi falleció a las 9.30 horas, luego de un empeoramiento inesperado de su cuadro. El líder y creador del partido Forza Italia y fundador del gigante de los medio Mediaset tenía 86 años. El cuerpo de Berlusconi fue trasladado a su mansión de Arcore, donde se hará el funeral privado, para luego llevar su cuerpo a la catedral de Milán, donde se realizará el funeral de Estado.

Para el analista Antonio Polito, del Corriere della Sera, se fue con Berlusconi un protagonista de la historia nacional. “Honrar su fallecimiento es también reflexionar sobre su tiempo, sobre su dimensión de ’número uno’ en los negocios, en el deporte, en la política, en la dirección del país”.

Nacido en Milán el 29 de septiembre de 1936, Berlusconi empezó cantando en cruceros y vendiendo aspiradoras. Hijo de Luigi Berlusconi, un empleado bancario, estudió Derecho. Berlusconi comenzó a destacarse como constructor de conjuntos de departamentos en los años 60, siempre en Milán. En 1977 llegó un notable reconocimiento: Berlusconi es nombrado “Cavaliere del Lavoro” por el presidente de la República, Giovanni Leone. El apodo de “Cavaliere” lo acompañará por el resto de su vida.

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Los fans del Milan y de Forza Italia despidieron a Berlusconi en las afueras de su mansión de Arcore, en Milán.

Pero el salto cualitativo viene con la televisión. En 1976 Berlusconi se hace cargo de Telemilano, un canal local. La televisión privada estaba en expansión luego de una sentencia de la Corte Constitucional que terminó con el monopolio estatal de las emisiones. Telemilano será el famoso Canale 5 y el grupo formará una red de televisión de ámbito nacional, integrada por varias emisoras. Es desde entonces el segundo polo televisivo de Italia después de la Rai. En 1978 Berlusconi funda Fininvest y cuatro años más tarde se amplía con la compra de Italia 1 y de Rete 4 en 1984 al grupo editorial Arnoldo Mondadori. Este gigante editorial se sumará al emporio de Berlusconi unos años más tarde. Aún ahora, con el fundador fallecido, Fininvest y Mondadori son las dos grandes naves insignia del grupo. Berlusconi deja una fortuna de un valor superior a los 4.000 millones de euros. Sus hijos y varias ex esposas heredan esta fortuna.

Apasionado del deporte, Berlusconi se convirtió en propietario del club Milan el 20 de febrero de 1986. Rápidamente llevó al club de Milán a niveles difíciles de superar. Fue presidente de honor hasta el 13 de abril de 2017. El equipo “rossonero” logró con él las máximas premiaciones del mundo futbolístico. Su Milan ostentó desde los años 80 hasta los primeros años 2000 el lugar de gigante del fútbol europeo. Cuando cedió el control a su hijos, estos decidieron vender el equipo a un grupo de inversores chinos. El Milan no volvió a ser el mismo.

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Berlusconi en noviembre de 1985, cuando ya era un magnate de los medios y una figura pública.

Su carrera política empezó en el vacío político que creó la caída de la “Primera República” ante los mazazos judiciales de Mani Pulite en los primeros años 90. En 1994 de forma sorpresiva Berlusconi “sale a la cancha”, como dicen en Italia, y gana las elecciones al frente de la recién creada Forza Italia. Frustra así el acceso al poder del reciclado ex Partido Comunista, entonces Partido Democrático de Izquierda, que bajo la guía de Achille Occhetto había hecho la metamorfosis desde el viejo PCI a un partido socialdemócrata. La primera aventura en el poder dura pocos meses: una citación judicial penal y la salida de la Liga Norte del gobierno lo obligan a dimitir.

Pero Berlusconi volverá al poder tres veces más, hasta 2011. Con 3.340 días en el poder, fue el primer ministro más duradero de Italia. La última vez se vio obligado a renunciar en noviembre de 2011, en medio de una tormenta financiera, presionado por los mercados y sus socios europeos.

En octubre de 2012 fue condenado a cuatro años de prisión por fraude fiscal, pena que expió yendo a ayudar a un centro de ancianos. Pero los problemas judiciales de Berlusconi eran infinitos. Fue imputado por el caso “Ruby”, en el que estaba acusado de incitar a una menor a la prostitución. Fue absuelto y en mayo de 2018 un tribunal volvió a habilitarlo para acceder a cargos públicos. Al momento de fallecer era senador vitalicio. Su criatura política, Forza Italia, no parece tener futuro sin Berlusconi. Este, a conciencia, aniquiló a sus pretendientes a sucederlo y hoy el partido es un acompañante menor de la coalición de gobierno de Giorgia Meloni.

La desaparición de Berlusconi provocó una larga serie de comentarios. “Con profunda tristeza recibo la noticia del fallecimiento de Silvio Berlusconi, fundador y líder de Forza Italia, protagonista de largas temporadas de la política italiana y de las instituciones republicanas. Berlusconi fue un gran líder político que dejó su huella en la historia de nuestra República, afectando a paradigmas, costumbres y lenguas”, declaró el presidente de la República, Sergio Mattarella.

La primera ministra, Giorgia Meloni, socia política y admiradora del Cavaliere, dijo en un video oficial: “Silvio Berlusconi fue ante todo un luchador, fue un hombre que nunca tuvo miedo de defender sus convicciones y fue precisamente ese coraje y determinación lo que le convirtió en uno de los hombres más influyentes de la historia de Italia, lo que le permitió realizar verdaderos avances en el mundo de la política, la comunicación y los negocios”.

A nivel internacional, sobresalieron las frases del presidente ruso, Vladimir Putin, quien tejió una verdadera amistad con Berlusconi. “Para mí Silvio fue una persona muy querida, un verdadero amigo. Es una gran pérdida para la política mundial”, declaró el presidente ruso.