Combates en Sudán entre el ejército y milicias prorrusas
Los choques ocurrían en la capital, Jartum, y cientos de localidades. El caudillo Dagalo lidera a los rebeldes y es aliado de la firma mercenaria rusa Wagner

Sábado 15 de Abril de 2023

Sudán, un país africano ubicado al sur del desierto del Sahara, que vivió tres décadas bajo la dictadura de un militar extremista islámico, amaneció sumido en el caos. La rivalidad entre los dos generales al frente del Consejo Soberano que dirige el país, Abdel-Fattah Al-Burhan y el prorruso Mohamed Hamdan Dagalo, estalló en enfrentamientos armados en la capital, Jartum. El dictador islámico Omar Hasán Ahmad al Bashir fue derrocado en 2019 y desde entonces el país entró en una inestable transición.

Los paramilitares sudaneses de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FPR) intentan hacerse con el poder y debilitar al ejército con incursiones, tiroteos, ataques aéreos, movilizaciones de vehículos blindados y anuncios contradictorios. Las fuerzas armadas comandadas por el general Abdel-Fattah Al-Burhan, jefe del Consejo Soberano, afirmaron haber “reconquistado todas las zonas vitales” y que la situación desencadenada por los ataques paramilitares “se está resolviendo”. Admitiendo que había perdido momentáneamente el control, el ejército confirmó que había retomado los aeropuertos de Jartum y Merowe, 440 localidades al norte de la capital, expulsando a los FPR de Mohamed Hamdan Dagalo, muy próximo a Rusia y número dos del Consejo. En el asalto al aeropuerto, los FPR incendiaron aviones civiles, entre ellos uno de Saudi Airlines. Los primeros disparos en Jartum se oyeron hacia las siete. La ONG Emergency se vio obligada a cerrar su centro pediátrico en las afueras de la capital.

Los paramilitares tratan de hacerse con el poder. Su líder comparte una mina de oro con la Wagner rusa Los paramilitares tratan de hacerse con el poder. Su líder comparte una mina de oro con la Wagner rusa

La Fuerza Aérea sudanesa anunció que había alcanzado dos bases paramilitares en Jartum y en las redes sociales se vieron imágenes de tanques en movimiento. Un funcionario de la ONU informó de enfrentamientos “literalmente por todas partes” en la capital. La ONU, Estados Unidos, la UE, la Unión Africana, la Liga Arabe y Rusia hicieron llamamientos para que se ponga fin a los enfrentamientos. Las fricciones entre el ejército y los paramilitares llevaban meses intensificándose, bloqueando la transición basada en un acuerdo firmado el 5 de diciembre. En el centro de la disputa se encuentra la reforma militar, ya que el ejército quiere integrar a la FPR en sus filas en dos años, mientras que Dagalo quiere un proceso más lento que podría durar hasta diez años. Un coronel admitió que había “bajas” en el ejército, pero no pero no pudo cuantificarlas. “La batalla se decidirá en los próximos días”, advirtió Dagalo. Las FPR, que en abril de 2019 participaron en el golpe militar que puso fin a la era del autócrata Omar al-Bashir, cuentan con unos 100.000 efectivos. Son una prolongación de las infames milicias "janjaweed", los "demonios a caballo" que lucharon por Bashir para sofocar la rebelión en Darfur a principios de la década de 2000, un conflicto con al menos 2,5 millones de refugiados y unos 300.000 muertos. Dagalo comparte una mina de oro con la milicia mercenaria Wagner, viajó a Rusia en vísperas de la invasión de Ucrania y es partidario de construir una base rusa en el mar Rojo, en Sudán.