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Colombia no tolerará más gestiones como la que presidió Kirchner

Bogotá. — El gobierno colombiano dijo que no aceptará en el futuro la intervención de una comisión humanitaria internacional, como la que acompañó la frustrada entrega de rehenes en poder de las Farc a fines de diciembre último. El canciller colombiano, Fernando Araújo, afirmó que su país “no tolerará más” comisiones como la que presidió el ex presidente Néstor Kirchner ...

Martes 08 de Enero de 2008

Bogotá. — El gobierno colombiano dijo que no aceptará en el futuro la intervención de una comisión humanitaria internacional, como la que acompañó la frustrada entrega de rehenes en poder de las Farc a fines de diciembre último. El canciller colombiano, Fernando Araújo, afirmó que su país “no tolerará más” comisiones como la que presidió el ex presidente Néstor Kirchner en la ciudad colombiana de Villavicencio para participar de la liberación de tres rehenes por parte de la guerrilla colombiana Farc, que finalmente no cumplió su promesa.
“Vienen a atacarnos”. “Estas delegaciones están conformadas por personas que no conocen la situación colombiana ni a las Farc”, aseguró Araújo al diario El Tiempo, de Bogotá. “Por eso, vienen a atacar al gobierno y a defender a la guerrilla. El resultado de esta gestión fue malo”, agregó el jefe de la diplomacia colombiana. Además de Kirchner la comitiva de facilitadores estaba conformada por el canciller argentino Jorge Taiana, el asesor presidencial brasileño Marco Aurelio García y los embajadores de Bolivia, Brasil, Ecuador, Francia, Cuba y Venezuela, así como el cineasta estadounidense Oliver Stone.
  Luego de cuatro días de confusas gestiones, preanuncios de “coordenadas” y contramarchas, el 31 de diciembre pasado las Farc dieron por suspendido el operativo de liberación y culparon al gobierno colombiano del fracaso. También Venezuela no dudó ese día en acusar al gobierno del presidente Alvaro Uribe de “hundir el operativo”, en base a un informe que le envió las Farc al mandatario Hugo Chávez.
  Araújo aseguró que la comitiva extranjera en Villavicencio sirvió “sólo para crearle un escenario favorable a las Farc en la comunidad internacional”, que era claramenente uno de los objetivos políticos buscados por la guerrilla, la que anunció la liberación de la política Clara Rojas, de su hijito Emmanuel y de la ex diputada Consuelo González sólo si eran recibidos por el gobierno venezolano de Chávez, y no por las autoridades colombianas. De hecho, calificaron el operativo como “un gesto de desagravio” a Chávez, porque había sido desplazado de su rol de mediador por Uribe poco antes.
  Posteriormente se supo que Emmanuel no estaba en manos de los terroristas sino en un instituto de menores de Bogotá, lo que derrumbó el operativo y fue un duro golpe para la ya deteriorada imagen de las Farc, pero también para Chávez, quien no dudó de las afirmaciones de los guerrilleros hasta que el peso de los hechos resultó abrumador.
  “La comisión que vino a Villavicencio llegó con un discurso muy cargado en contra del gobierno colombiano y con un discurso muy favorable a las Farc, poniendo siempre en duda los informes que daba el gobierno y registrando como reales las mentiras de la guerrilla”, disparó Araújo. “Algunos de los miembros de esa comisión después de conocerse la identidad de Emmanuel y de comprobarse que la verdadera razón por la cual no entregaban a los secuestrados era que no tenían a Emmanuel, siguen dudando sobre la transparencia y la sinceridad de los informes que ha presentado el gobierno colombiano”, acusó el canciller.
  El funcionario reiteró que si las Farc cumplen con su promesa de liberar a Clara Rojas y a la ex congresista Consuelo González, el gobierno facilitará un operativo de rescate.
No más “facilitadores”. Pero para eso no se necesita a “facilitadores” extranjeros: “Hay mecanismos que pueden realizar la misión, como el Comité Internacional de la Cruz Roja y otros organismos que tienen experiencia en esto, y no comisiones humanitarias de último momento que traen malos resultados”, precisó Aráujo.
  Agregó que la comisión internacional que acompañó el fracasado intento —que Chávez lideró y bautizó “Operativo Emmanuel”— “no tuvo la capacidad de análisis y de credibilidad suficiente frente al gobierno colombiano para aceptar la realidad de los hechos”.
  El canciller insistió en que las Farc buscaron engañar a la opinión pública colombiana, al gobierno venezolano, a la comisión internacional y a la opinión pública internacional al ofrecer la liberación de un rehén que no tenían en su poder.
Un 31 fatal. El 31 de diciembre, cuando la operación fracasó definitivamente, tanto Chávez como Oliver Stone sustentaron la posición de las Farc, que había denunciado que anulaba la liberación por presuntas “operaciones militares en la zona”. Ese mismo día Uribe viajó a Villavicencio y replicó a las Farc enumerando la larga lista de sus incumplimientos previos. Y anunció que era muy probable que Emmanuel no estuviera en sus manos sino en un instituto para niños de Bogotá. Nuevamente, Venezuela y las Farc refutaron esa posibilidad, pero pocos días después exámenes de ADN indicaron que efectivamente Emmanuel era el niño ubicado en Bogotá. Finalmente, las Farc admitieron que no tenían al menor en su poder, porque el gobierno de Uribe lo había “secuestrado”. Este domingo, Chávez dijo que “lo importante es que Emmanuel está bien”, eludiendo sin embargo cualquier autocrítica por el fiasco de Villavicencio.
  El fallido operativo también dejó mal herido a Kirchner, quien desoyó las advertencias que le habría hecho personalmente Uribe sobre la nula confiabilidad de las Farc.

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