Bogotá/Brasilia.— El gobierno colombiano afirmó ayer que no está
obstaculizando con operativos militares la entrega de tres rehenes de las Farc, que serán
entregados por la guerrilla colombiana presuntamente al Ejecutivo venezolano, aseguró un portavoz
oficial.
El alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, negó
que Bogotá quiera torpedear la entrega de los tres rehenes, tal como lo afirmó el presidente
venezolano, Hugo Chávez, quien señaló que tenía lista "alguna fórmula" para recibir a los
secuestrados. Asimismo, la senadora colombiana Piedad Córdoba aseguró el sábado desde Caracas que
la liberación de los secuestrados podría retrasarse por las operaciones militares que se realizan
en territorio colombiano.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc)
anunciaron el martes pasado que liberarán antes de la Nochebuena a Clara Rojas —quien fue
jefa de campaña de la candidatura presidencial de Ingrid Betancourt—, a Emmanuel, el hijo que
Rojas tuvo como fruto de una relación con uno de sus captores, y a la ex diputada Consuelo
González.
La organización guerrillera señaló que entregaría los tres
rehenes al presidente Chávez o a quien éste designara, como gesto de desagravio luego de que el
mandatario colombiano, Alvaro Uribe, cancelara la mediación que Chávez realizaba junto a Piedad
Córdoba.
"Lo que nosotros queremos es que esos secuestrados sean
liberados y que sean liberados con la mayor rapidez. El gobierno ha dicho que no obstaculizará esa
liberación", sostuvo Restrepo en entrevista con Radio Caracol.
Mientras tanto, medios venezolanos informaban que existía
un gran hermetismo en el país sobre las gestiones de Chávez para concretar la esperada liberación
de los rehenes. En la zona fronteriza con Colombia, donde se entregarían los secuestrados, no había
indicios de despliegue militar, señalaron.
Genocidio. El alto comisionado para la paz también indicó ayer que la guerrilla
de las Farc deberá ser "acusada" ante la Corte Penal Internacional (CPI) por sus delitos de lesa
humanidad.
Restrepo hizo esas declaraciones al diario regional El
País, y precisó que Colombia debe levantar la salvedad a la CPI, por la que ese tribunal no podrá
juzgar las acciones de los rebeldes hasta 2009.
"Creo que esa salvedad ya debe ser levantada: Es hora de
que las Farc sean acusadas ante la Corte Penal Internacional, entre otras cosas, porque el crimen
que están cometiendo es un crimen de lesa humanidad, lo que están haciendo es prácticamente un
genocidio", dijo.
Por otra parte, de acuerdo con la revista brasileña Epoca,
el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, ofreció a su homólogo colombiano Alvaro Uribe
el uso del territorio brasileño para negociar el intercambio humanitario con las Farc, que consiste
en el canje de 50 rehenes de la guerrilla por unos 500 rebeldes presos.
"La participación de Brasil se limitará al ofrecimiento del territorio y de
las condiciones logísticas para la liberación de los rehenes", reseña la publicación, que adjudica
la información a una "alta fuente diplomática". l