Sábado 28 de Febrero de 2009
Bilbao. — La campaña electoral para las elecciones de mañana en el País Vasco terminó sin que sea posible predecir qué ocurrirá en las urnas, en una contienda considerada histórica porque los socialistas podrían desplazar del poder a los nacionalistas. También en Galicia habrá elecciones. La puja se plantea entre el socialismo en el poder y la oposición conservadora.
Si el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acudió el jueves a Bilbao a "arropar" al candidato socialista (PSE), Patxi López, ayer fue el jefe del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, el que se desplazó hasta la metrópolis vasca para apoyar al candidato popular, Antonio Basagoiti. "Representa", dijo de él Rajoy, "la apuesta por la libertad y por las medidas para afrontar la crisis". Rajoy pidió el voto de quienes quieren "oir hablar de España, del castellano y la derrota de ETA" en Euskadi. Rajoy agregó que su partido "ya ha ganado una batalla": que "ETA no se presente a las elecciones ni vaya a estar en el próximo Parlamento vasco". Los de mañana serán los primeros comicios en 30 años a los que no concurrirá ninguna sigla del entorno de ETA, después de que el Tribunal Supremo anulase las listas de las agrupaciones proetarras.
El PP puede ser decisivo si apoya a los socialistas de Patxi López. El 20 por ciento de votantes indecisos podrían inclinar la balanza hacia el nacionalismo o hacia la opción de los socialistas (PSE), con López como candidato a la jefatura del Ejecutivo regional. La pugna entre él y el actual "lehendakari", Juan José Ibarretxe, se presenta ajustada, con ambos en torno a los 27 escaños cada uno de los 75 que componen el Parlamento l (DPA)