El Mundo

Científicos de Estados Unidos salen a protestar contra la gestión Trump

Desde hoy se celebrará la Conferencia para el Avance de la Ciencia con severas críticas de los investigadores.

Jueves 15 de Febrero de 2018

Mientras la economía norteamericana marcha imparable (creció un 2,5 por ciento durante 2017) y la tasa de desempleo está en solo el 4.1 por ciento, el presidente Donald Trump no logra zafarse de los cuestionamientos. Para mucha gente de las grandes ciudades, el presidente republicano está conduciendo defectuosa y torpemente a la gran nación, sin importar que los salarios, por ejemplo, aumenten a un ritmo de 2,9 por ciento anual, por tomar un tercero (importante) de los indicadores.

Esta vez es el turno de los investigadores. De la indignación a la resistencia, las críticas de muchos científicos a la política de Trump (a la que consideran hostil a la investigación) se mantienen un año después de su llegada al poder y serán uno de los temas de la conferencia de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) que comienza hoy en Austin, Texas.

Se espera que a la cita acudan unos 10.000 participantes y hay previstos numerosos debates, protestas y la "Marcha por la Ciencia", manifestaciones en todo el mundo en apoyo de la investigación.

Una de las conversaciones organizadas por los miembros de la AAAS se llama "Activismo científico: compromiso a largo plazo" y está prevista para el domingo. "La comunidad de investigadores y muchos otros para los que es importante una política que se base en la ciencia están más tensos que nunca", afirma el organizador Andrew Rosenberg.

"Esta energía procede sobre todo del hecho de que el gobierno de Trump ha estacionado a la ciencia en una vía muerta. Pero hay una profunda necesidad de científicos que se comprometan a largo plazo como miembros de una sociedad democrática", añade.

Ya el año pasado la conferencia AAAS, normalmente muy alejada de la política, estuvo dominada por el tema Trump en su cita en Boston pocas semanas después de la llegada al poder del magnate republicano. Hubo debates con asistencia masiva sobre activismo, noticias falsas, resistencia, manifestaciones y se repartieron unas 5.000 pegatinas que ponían: "Pregunta por las pruebas". En abril decenas de miles de personas se manifestaron en la "Marcha por la Ciencia" a favor de la investigación y contra Trump.

Muchos investigadores de Estados Unidos, líderes en sus sectores a nivel mundial, temen perder bajo la actual Administración su reconocimiento, apoyo y fondos. Y tienen razón, según un artículo de la revista "Nature". "Cada vez es más claro que para muchos aspectos de la ciencia, Trump es tan malo como se temía".

Por ahora no se observa el temido éxodo de los científicos del país, pero muchos trabajan en peores condiciones, sobre todo en la investigación sobre el clima, a la que Trump dio un duro golpe al retirarse del Acuerdo de París.

Se reduce el personal de los foros de expertos estatales, agencias y otros organismos públicos o bien se nombra a personas que no son científicos. En su lugar van ganando influencia los representantes de la industria, como por ejemplo Scott Pruitt en la oficina de medio ambiente EPA, o Samuel Clovis en el Departamento de Agricultura, que muestran públicamente su escepticismo sobre la existencia del cambio climático.

Las informaciones que no coinciden con el pensamiento del Gobierno son eliminadas de las webs de los departamentos, se aplican restricciones a lo que pueden decir sus empleados y científicos y se recortan los presupuestos para investigación. Para los proyectos con apoyo estatal a partir de los 100.000 dólares se comprueba primero que tengan el visto bueno político antes de liberar los fondos.

La NASA sigue siendo la principal agencia espacial del mundo, pero bajo la actual administración lleva más tiempo que nunca sin un máximo responsable al frente. Causan confusión mientras tanto los planes de volver a la Luna y a la vez de abandonar la Estación Espacial Internacional (ISS).

Todo esto es motivo de que este año vuelva a ser necesaria una "Marcha por la Ciencia", señalan los organizadores, que la han convocado para el 14 de abril.

Ya se han anunciado más de 70 manifestaciones en ciudades de todo el mundo. "La ciencia sigue siendo ignorada o minimizada en el diseño de la política", dice Kristen Gunther, del equipo organizador. "Nos reuniremos y alzaremos nuestra voz y mostraremos a los poderosos que estamos aquí para pedirles cuentas".

Y así es el balance de Nature un año después de la llegada de Trump a la Casa Blanca: "Pasó algo bueno: Trump generó una ola de activismo político de científicos motivados a hacerle frente".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});