El Mundo

Choque diplomático sin precedentes entre Estados Unidos y Gran Bretaña

Trump tildó de "tonta" a la premier Theresa May, en una escalada de epítetos tras la filtración de informes del embajador británico en Washington.

Miércoles 10 de Julio de 2019

En 48 horas el gobierno norteamericano de Donald Trump y el británico encabezado por la premier Theresa May se introdujeron en un conflicto diplomático sin antecedentes, originado a partir de la filtración de documentos en los que el embajador británico en EE.UU, Kim Darroc, describe a Trump como "incompetente", "inseguro" e "inepto".

Trump respondió el lunes con insultos contra Darroc pero ayer los renovó y, en medio del enojo, embistió contra la premier May a quien calificó de "tonta" y a su política de Brexit, "un desastre". "Vaya lío han creado ella y sus representantes. Le dije qué debía hacer, pero decidió ir por el otro camino", escribió Trump a través de Twitter, y remató: "La buena noticia para el maravilloso Reino Unido es que pronto tendrán un nuevo primer ministro".

Las palabras resonaron de inmediato en Londres y fueron respondidas por el canciller británico, Jeremy Hunt, quien le advirtió a Trump que sus calificativos eran "irrepetuosos".

Así comenzó Hunt su descargo, también efectuado por medio de Twitter y arrobando a Trump: "@realDonaldTrump amigos hablan francamente y yo lo haré: esos comentarios son irrespetuosos y equivocados hacia nuestra primera ministra y mi país".

Renglón seguido Hunt le dijo a Trump que los informes diplomáticos en general siguen un curso reservado y le aconsejó seguir esa vía para dirimir los entuertos: "Sus diplomáticos dan sus opiniones privadas a @secPompeo y lo mismo hacen lo nuestros. Usted dijo que la alianza americana-británica era la más grande la historia y estoy de acuerdo. Pero los aliados necesitan tratarse con respeto como @theresa—May siempre ha hecho con usted. Los embajadores son elegidos por el gobierno británico y si yo soy primer ministro, nuestro embajador se quedará", escribió Hunt, refrendando el apoyo que Londres dio a Kim Darroc para que siga al frente de la embajada británica en Washington.

La de ayer fue la segunda ola de una serie de epítetos, donde Trump informó además que Estados Unidos no negociará nunca más con Darroc.

El gobierno norteamericano suspendió ayer un encuentro que estaba previsto entre el secretario de comercio británico Liam Fox y Wilbur Ross, el secretario de comercio norteamericano.

En este clima, el embajador Darroc fue excluido del encuentro entre Fox e Ivanka Trump. También debía participar en las negociaciones por el acuerdo de libre comercio y no podrá hacerlo. Anoche fue desinvitado de una comida en la Casa Blanca en honor al Emir de Qatar.

La crisis entre Gran Bretaña y Estados Unidos por las filtraciones de los cables ha desbordado la diplomacia para entrar a la esfera de la psiquiatría política y los egos heridos.

Se agravó hora a hora irremediablemente al ritmo de Twitter, ante atónitos diplomáticos de ambos países.

Esta andanada de insultos, tan poco diplomáticos y públicos, son la resultante de los cables secretos escritos por Sir Kim desde Washington, donde describe al presidente como "incompetente", "inseguro" e "inepto" y a la Casa Blanca en permanente combate interno "disfuncional".

En los documentos Darroc sugiere que Trump tiene deudas con "rusos poco fiables" durante su presidencia. Detalla que el presidente llama por la noche a sus amigos por teléfono para asegurarse del impacto de sus políticas.

Los cables fueron filtrados, aparentemente por los Brexitiers que quieren hacer echar de Washington a un pro europeo como Sir Kim y colocar a Nigel Farage como embajador, a través de una periodista anti europea del dominical británico Mail on Sunday.

Los cables se remontan desde 2017 hasta ahora. El Foreign Office no sabe cuántos han sido filtrados porque al menos 100 personas han tenido acceso a ellos. Pero bastaron para desencadenar la peor crisis entre dos países, que son los mejores aliados transatlánticos.

En la última cadena de tuits presidenciales de ayer, Trump dice que el embajador Sir Kim "ha sido impuesto a los Estados Unidos".

"No es alguien con quien estamos encantados", dice tras admitir que no lo conoce. Trump no ahorra adjetivos contra la primera ministra May, a quien le reprocha no haberlo escuchado en la negociación del Brexit.

Gran Bretaña no va a sacar al embajador de Washington. El lunes a la noche la primera ministra May lo había ratificado. En su reunión semanal de gabinete, May dijo que "era absolutamente correcto" que sus ministros siguieran apoyando a Sir Kim.

Hasta ahora, la política británica ha sido condenar la filtración de los cables y buscar al responsable por violación de las Actas Secretas, sin condenar al diplomático. El canciller Hunt dijo que esas apreciaciones eran "personales" sobre Trump. Pero Downing ST sostuvo que los embajadores debían "sentirse libres de ser honestos y cándidos" en sus cables.

"El embajador continúa en su puesto y continúa cumpliendo sus obligaciones con el completo apoyo de la primera ministra" dijo el vocero en Downing St.

El ex embajador británico en Washington, Sir Christopher Meyer, que asesora a la Familia Real en diplomacia, dijo: "Por supuesto que él conoce a Kim. No se si lo conoce íntimamente pero lo conoce".

"No soy psiquiatra. Pero creo que lo que sucede con Trump es que cuando quiere devolver el golpe, se da vuelta y aplasta los pedazos de verdad que no quiere que estén allí. Y así, contra toda la evidencia, dice : No conozco a Kim Darroc. Pero sabemos que él conoce a Sir Kim porque tenemos un video de eso. Creo que es muy Trumpiana esta respuesta", aseguró el ex embajador a Sky News.

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