El Mundo

China se cansó de las deudas impagas de Nicolás Maduro

La estatal Sinopec denunció a PDVSA ante tribunales de Houston por falta de pago. Pekín tiene U$S65.000 millones invertidos en Caracas

Viernes 08 de Diciembre de 2017

Una multinacional estatal de China presentó una demanda ante la Justicia de Estados Unidos en contra de la petrolera estatal venezolana PDVSA por falta de pago. Es un indicio claro de la creciente impaciencia de Pekín con su aliado sudamericano. PDVSA, pese a estar sobre las mayores reservas de crudo del planeta, presenta una crónica caída de la producción, lo que la ha llevado a una crisis estructural. Carece de dinero en caja para hacer inversiones fundamentales, por ejemplo. En 2002, el fallecido Hugo Chávez intervino a PDVSA, hasta ese momento con una dirección profesional, y echó a 17 mil ingenieros y técnicos. Pasó a usar su ingentes fondos para hacer programas sociales y dominar los medios de comunicación, pero esto desfinanció a la petrolera.

En la demanda interpuesta el 27 de noviembre ante un tribunal federal de Houston, la subsidiaria de la estatal china Sinopec en Estados Unidos reclama más de 23 millones de dólares en daños por parte de la firma estatal venezolana. Sinopec alega que nunca recibió el pago total por 45.000 toneladas de varilla de acero que entregó en 2013 a PDVSA.

Aunque de pequeña escala, la demanda alega que PDVSA, a través de su filial estadounidense Bariven, incumplió repetidas promesas de pagar a Sinopec y en un momento dado supuso unas pérdidas de 2 millones de dólares a la compañía china tras entrar en un proceso de arbitraje con un proveedor al que había acordado comprar el acero para el contrato con PDVSA. "Esto es simplemente un caso de una promesa rota de pago", indicó Sinopec en los documentos judiciales, acusando a PDVSA de "mentir" y "engaño deliberado" en su rechazo a pagar sus facturas. "Más bien, este caso implica una compleja transacción comercial calculada de forma específica para dejar a Sinopec sin una contraprestación".

El tono virulento no dejó de sorprender. La empresa estatal china "suele emplear un tono más diplomático" y está claramente molesta, indicó Russ Dallen, responsable de la consultora Caracas Capital, en un informe en el que reveló la existencia de la demanda.

En la actualidad Venezuela busca nuevo financiamiento para mantenerse al corriente con su enorme deuda exterior, en la que tiene pagos atrasados. China se ha convertido en uno de los mayores acreedores de Venezuela, a la que ha proporcionado préstamos, efectivo e inversiones por valor de más de 65.000 millones de dólares entre 2007 y 2016, según la Boston University y el centro de estudios Inter-American Dialogue. Es lo que en Venezuela se llama el "fondo chino". Este se garantiza y contrapresta con petróleo, a un precio fijo inferior al del mercado, señalan críticos del régimen venezolano. Como es habitual, la diplomacia bajó el tono a la disputa. Geng Shuang, portavoz del Ministerio chino de Exteriores, dijo que la cuestión no era más que una disputa comercial corriente y que China sigue dispuesta a cooperar con Venezuela. "Creo que esta es una disputa comercial común y no hay que hacer interpretaciones exagerada", dijo Geng.

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