China retiró una emblemática escultura sobre la represión de Tiananmen
El conjunto escultórico estaba en la Universidad de Hong Kong, región autónoma que Pekín ha sometido a una sistemática represión

Jueves 23 de Diciembre de 2021

Durante más de 20 años, la escultura "Pilar de la Vergüenza" se erigió como monumento a las víctimas de la masacre de la Plaza de Tiananmen de 1989, en la que los militares chinos aplastaron con tanques y ametralladoras las protestas encabezadas por estudiantes universitarios en Pekín.

En lo alto de un podio en el campus de la Universidad de Hong Kong (HKU), la estatua de 8 metros de altura de torsos humanos contorsionados era uno de los últimos monumentos icónicos a las víctimas de la sangrienta represión que quedaban en suelo hongkonés.

Sin embargo, hacia la medianoche del jueves, se levantaron barreras amarillas de construcción alrededor de la estatua y se oyeron ruidos de crujidos y demoliciones mientras se retiraba la escultura al amparo de la oscuridad.

Las imágenes tomadas durante el proceso de retirada muestran a los trabajadores envolviendo la estatua en una película protectora y sacándola del campus con una grúa en dos partes distintas. El Consejo de la HKU, el órgano de gobierno de la universidad, dijo en un comunicado que la escultura se guardará en un almacén.

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"El pilar de la vergüenza", en la Universidad de Hong Kong, era una referencia para los estudiantes de la excolonia. Ahora quedó un espacio vacío.

Un testigo dijo el jueves por la mañana que el sitio de la escultura está ahora vacío y se ha visto a estudiantes llorando en el campus tras la retirada. La CNN accedió a no revelar el nombre de este testigo porque la persona temía las represalias de las autoridades.

Ese temor a las represalias es común entre quienes se manifiestan en contra de las autoridades en Hong Kong desde que Pekín impuso la Ley de Seguridad Nacional en la ciudad en 2020, que castiga delitos como la "subversión" y la "secesión" con penas de cadena perpetua.

El Consejo de la HKU dijo en un comunicado que la eliminación "se basó en el asesoramiento jurídico externo y la evaluación de riesgos para el mejor interés de la universidad."

La escultura, que se encontraba en el edificio Haking Wong de la universidad, formaba parte de una serie de obras del artista danés Jens Galschiøt creadas en 1997, el año en que Hong Kong fue devuelta a China tras más de 150 años de dominio británico. China violó los acuerdos de 1997 y bajo la presidencia de Xi Jijnping comenzó a recortar las libertades de Hong Kong, inexistentes por completo en el resto del país.

El mensaje es claro: Hong Kong, que fue el modelo que la dictadura china usó para hacer resurgir su economía luego de la era Mao Tse Tung, con las llamadas "zonas especiales" que imitan al pie de la letra el esquema de negocios de la ex colonia británica, no es modelo en cuanto a libertades y democracia. La escultura ahora retirada incluye la inscripción "Los viejos no pueden matar a los jóvenes para siempre", y se construyó para que sirviera "de advertencia y recordatorio a la gente de un hecho vergonzoso que no debe volver a repetirse", según la descripción en el sitio web de Galschiøt.

Desde hace tres décadas, Hong Kong es el único lugar del territorio controlado por China en el que se celebra una vigilia masiva anual para recordar los sucesos ocurridos en la plaza de Tiananmen y sus alrededores el 4 de junio de 1989. Pero el año pasado ya resultó casi imposible hacer la vigilia, y apenas se vieron algunas velas en las ventanas de los que animaron a prenderlas.

La represión sigue siendo uno de los temas más censurados en la China continental, y los medios de comunicación no hablan de ella. Los medios estatales chinos, como la agencia de noticias Xinhua, es un claro ejemplo de esto. Las autoridades chinas no han hecho público el número de muertos en las protestas de 1989, pero las estimaciones oscilan entre varios cientos y miles.

A raíz de la "ley de seguridad nacional" impuesta por Pekín, decenas de destacados políticos y activistas democráticos de Hong Kong fueron encarcelados o debieron exiliarse y numerosos grupos de la sociedad civil se han disuelto.

Las dos últimas vigilias de Tiananmen han sido prohibidas por la policía, alegando restricciones por coronavirus. Destacados activistas, como Joshua Wong y el empresario de medios de comunicación Jimmy Lai, fueron encarcelados por participar en una conmemoración pública no autorizada en 2020. Un museo de Hong Kong dedicado a las víctimas del 4 de junio se vio obligado a cerrar a principios de este año y trasladó toda su colección a Internet alegando "opresión política".