El Mundo

China profundiza su protagonismo en África con 60 mil millones de dólares

La potencia reunió a 40 presidentes africanos en Pekín. "Damos la bienvenida a Africa al tren expreso chino del desarrollo", dijo Xi Jinping.

Martes 04 de Septiembre de 2018

China hace entre ayer y hoy una explícita demostración de poder económico y diplomático. Convocó la Pekín a 40 presidentes de Africa para ofrecerles 60.000 millones de dólares en ayuda, inversiones y financiación. Desde hace tiempo China pesa mucho más que Occidente en Africa y esta cumbre es la escenificación y ratificación de este cambio geopolítico. El presidente chino, Xi Jinping, se mostró sonriente ayer en la foto de grupo del Foro de Cooperación China-Africa (Focac, por sus siglas en inglés), en el que anunció que perdonará parte de su deuda a los países africanos más pobres. Que la cita se haya hecho en Pekín es, más allá de razones de protocolo, demostrativo de dónde reside el poder en esta relación bilateral entre China y Africa.

"Damos la bienvenida a Africa al tren expreso del desarrollo chino", dijo Xi ante líderes de países africanos reunidos en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, entre ellos de Sudáfrica, Etiopía, Yibuti, Mauritania, Angola y Senegal. Xi anunció una serie de proyectos y asociaciones en comercio, la infraestructura, la salud y la seguridad. La nueva inyección financiera demuestra lo lato que figura frica en las prioridades chinas.

China lleva muchos años invirtiendo en el continente africano, donde ha encontrado una fuente de materias primas que requiere para elaborar materiales para construcción, la industria y multitud de otras actividades. La clase media africana está en expansión y se ha convertido en un importante mercado para los productos elaborados por la industria china.

Con un volumen de negocios de 170.000 millones de dólares con Africa, China ha desplazado como principal socio comercial no sólo a Estados Unidos, sino a Francia, antigua potencia colonial. Ante el creciente enfrentamiento comercial con Washington, Pekín apuesta, entre otras jugadas, por ampliar las relaciones con sus socios africanos.

El interés se incrementó desde que Xi anunció hace cinco años el lanzamiento de una "Nueva Ruta de la Seda", un corredor económico desde China al sudeste de Asia, Europa y Africa.

Los fondos anunciados ayer incluyen, según detalló la agencia oficial china Xinhua, subsidios y préstamos sin interés por valor de 15.000 millones de dólares, así como créditos con condiciones de devolución favorables por valor de 20.000 millones de dólares. Otros 15.000 millones irán a un fondo especial de ayuda al desarrollo y apoyo a las importaciones desde Africa. Además se "anima" a las empresas chinas a hacer inversiones por valor de 10.000 millones de dólares en el continente en los próximos tres años.

Pekín asegura que con los créditos chinos se creará empleo y crecimiento. Pero algunos analistas alertan de que los proyectos pueden convertirse en una "trampa de endeudamiento" para los países africanos, que serán así aún más dependientes de China. Xi Jinping afirmó ayer que "con la Nueva Ruta de la Seda ganarán todos". El hecho es que China pisa fuerte mientras Occidente está ausente o se muestra débilmente.

"Muchos dirigentes africanos saludaron el compromiso de Pekín como una alternativa a lo que consideran la falta de entusiasmo de Estados Unidos y Europa", escribe Sabine Mokry, del Instituto Merics para China con motivo de la cumbre. Mientras que en Estados Unidos "no existe ninguna política coherente hacia Africa", tampoco los europeos parecen tener proyectos, sobre todo comunes, señala Mokry.

China construye en todo el continente edificios gubernamentales, estadios de fútbol, ferrocarriles, aeropuertos, cuarteles y refinerías. En Zambia, Etiopía, Gabón, Camerún y Ghana han sido construidos diques con ayuda de China. Los inversores chinos incluso financian ciudades enteras, como Nova Cidade de Kilamba, en Angola, de casi nueve kilómetros cuadrados. En Sudáfrica, el Shanghai Zendai Group quiere construir la "Nueva York de Africa" con 8.000 millones de dólares cerca de Johannesburgo, un proyecto que creará 200.000 empleos en los próximos 15 años.

Pero junto con el comercio, China persigue intereses militares. A través de su cooperación militar Pekín se garantiza sus intereses económicos, así como las vías marítimas. Desde 2017 tiene su primera base naval en el extranjero, en Gibuti, en el Cuerno de Africa. China es vendedor de armas y forma a los ejércitos africanos. Desde 2008, el 21 por ciento de las exportaciones de armas chinas se destinan a Africa, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario