El Mundo

China muestra un claro respaldo a su pupilo antes del encuentro

Pekín no admitiría un acuerdo entre EEUU y las dos Coreas hecho a sus espaldas, advierten los analistas del régimen de Xi Jinping.

Martes 12 de Junio de 2018

La llegada a Singapur de Kim Jong- Un a bordo de un avión comercial chino muestra que Pekín espera guardar literalmente bajo su ala al joven dictador norcoreano en negociación impredecible de hoy con Donald Trump.

Para que nadie lo ignore, el diario oficial de Corea del Norte publicó fotos del dictador embarcando el domingo a bordo de un Boeing 747 de Air China que lo llevó a Singapur. La elección de un avión extranjero puede sorprender de parte de un país que cultiva la ideología de la "autosuficiencia", y cuyas relaciones con China se han visto afectadas en los últimos años por el apoyo dado por la superpotencia oriental a las sanciones de Naciones Unidass contra el programa nuclear norcoreano.

Recurrir a los servicios de la aviación china puede ser para Kim Jong-Un algo de orden puramente práctico, "pero al mismo tiempo es un gesto simbólico para mostrar a su pueblo que China apoya a Corea del Norte y que estará a su lado si el proceso de desnuclearización con Estados Unidos no funciona", analiza Koh Yu-hwan, especialista en Corea del Norte en la universidad Dongguk, en Seúl.

Interrogada, la diplomacia china se limitó ayer a precisar que la petición de transporte fue de parte de Corea del Norte y que una "compañía aérea china había ofrecido sus servicios". China pudo querer garantizar la seguridad de su joven aliado cuando sobrevolaba China, explica un experto chino sobre Corea del Norte, Lu Chao, de la academia de ciencias sociales de Liaoning. Kim Jong-Un tiene un avión que habría podido conducirlo hasta Singapur, pero se trata de un viejo aparato de la era soviética, cómicamente apodado "Air Force Un". Por esto, "China suministró el avión que lo llevó a Singapur para garantizar la seguridad del dirigente norcoreano", explica Lu.

China también pudo querer recordar tanto a Corea del Norte como a Estados Unidos que ninguna solución del conflicto norcoreano puede lograrse sin su apoyo. Una llamada de atención que el presidente chino Xi Jinping en persona ya hizo al recibir a Kim Jong-Un en dos ocasiones en suelo chino, convirtiéndose así en el primer dirigente extranjero que se entrevistó con él. La última vez fue en marzo pasado, apenas días después de que Kim anunciara su invitación a Trump. En Pekín, el norcoreano se mostró humilde y serio. El joven norcoreano tomaba notas de lo que decía Xi Jinping, en contraste a su hábito, cuando está en su "reino" y se lo ve siempre rodeado de asistentes que toman nota de todo lo que dice. El viaje fue secreto, hecho por tierra en un tren blindado, y sólo se oficializó a posteriori.

China, aliada de Corea del Norte durante la guerra de 1950-1953, espera estar involucrada en cualquier hipotético tratado de paz y beneficiarse de una eventual apertura económica de su vecino. De ninguna manera puede dejar que Corea del Norte se entregue a Estados Unidos. "China tiene que hacer prueba de vigilancia ante las astucias posibles de Corea del Sur y Estados Unidos", advirtió ayer el experto Lu Chao en el diario oficial Global Times. Y si Estados Unidos, Corea del Sur y Corea del Norte firmaran un tratado de paz sin China, esta "tendría el derecho a invalidarlo", advirtió.

Pero China apuesta alto al heredero de la dinastía comunista de los Kim, cuyos predecesores supieron jugar hábilmente con la rivalidad entre chinos y estadounidenses. China seguramente previó diferentes escenarios antes de la cumbre de Singapur y ha jugado con ellos simultáneamente a nivel interno y con Kim Jong-Un, indica Jonathan Sullivan, director del Instituto de Política China de la Universidad de Nottingham (Reino Unido). "Pero el asunto de saber cual será el resultado ideal para los dirigentes chinos dependerá ampliamente del humor de Trump ese día, de su famosa alquimia y de su instinto, pero también de lo que saldrá de la cumbre y de su eventual aplicación para ambas partes", subraya.

Xi Jinping será rápidamente informado por el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, esperado el jueves en Pekín. El presidente chino también aceptó una invitación para visitar Corea del Norte en una fecha indeterminada, según la agencia oficial norcoreana.

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