El Mundo

Chávez se muestra dispuesto a zanjar la crisis diplomática con Washington

El verborrágico mandatario venezolano enviará de vuelta a su embajador a Estados Unidos. Además dijo que la disputa con el gobierno de Bush no afectará el comercio entre ambos países.

Domingo 14 de Septiembre de 2008

Caracas. — El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo ayer que está dispuesto a enviar a su embajador a Washington, y a recibir a un delegado diplomáticos estadounidense, una vez que se instale un nuevo gobierno en ese país. En un tono más sereno, el gobernante aseguró el viernes que nunca se arrepentirá de su decisión de expulsar al diplomático de Washington, pero destacó que esa acción no debe alterar la relación bilateral en otros ámbitos, incluido el comercio, salvo que Estados Unidos lo decida.

"Ya veremos lo que pasa en las elecciones en Estados Unidos, tan pronto como se instale un nuevo gobierno, bueno, solicitaremos lo que llaman plácet para enviar un nuevo embajador, y para recibir un nuevo embajador", dijo ayer Chávez en un acto en Bolivar, suavizando el tono de su disputa con Washington.

En un enardecido discurso el jueves, Chávez ordenó la expulsión del embajador de Washington en Caracas en solidaridad con su aliado boliviano Evo Morales, quien tomó una decisión similar al acusar al emisario de la Casa Blanca de conspirar contra su gobierno.

"Justa y necesaria". El líder izquierdista, que también había amenazado con cortar el suministro petrolero a Washington, aceptó que la expulsión del embajador estadounidense fue una medida "fuerte" pero la consideró pertinente y justa. Chávez también ordenó la vuelta de su representante diplomático en Washington. En respuesta, Estados Unidos sancionó a jefes de la inteligencia venezolana y al ex ministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín, quien dimitió esta misma semana, acusándolos de colaborar con la guerrilla colombiana de las Farc en el tráfico de drogas y proveyéndoles armamento. Expertos minimizaron la posibilidad de que Caracas realmente detuviera los envíos de crudo a la mayor economía mundial y vincularon la amenaza a una estrategia electoral. Sin embargo, el "impasse" golpeó la deuda soberana de Venezuela y disparó el riesgo país.

Chávez ha mantenido durante sus nueve años de gobierno relaciones tirantes con Washington, en las que se vivieron momentos álgidos a raíz del fallido golpe de 2002 cuando acusó al presidente George W. Bush de apoyar la intentona, y luego en febrero de 2006 cuando ambos países expulsaron funcionarios diplomáticos por un caso de espionaje que denunció Venezuela.

Expertos y opositores venezolanos consideran que pese a que Chávez suavizó el tono la situación esta lejos de distenderse. La analista Elsa Cardozo indicó que la expulsión del embajador estadounidense en los "términos ofensivos" que utilizó Chávez constituyen un "deterioro importante de las relaciones". A su vez, la analista Maruja Tarre expresó que esta crisis es "sumamente delicada", especialmente para Venezuela debido a la fuerte dependencia que tiene el país sudamericano de los ingresos que obtiene de la venta de cerca de 1,5 millón de barriles diarios de petróleo al mercado estadounidense. Cerca del 90 por ciento de los ingresos por exportaciones que recibe el país provienen de las ventas de petróleo.

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