Miércoles 17 de Enero de 2018
El informe no es vinculante y los soberanistas ya pasaron por alto la opinión de los letrados en otras ocasiones, pero Madrid adelantó que prolongará la intervención en Cataluña si Puigdemont es investido. "No hay margen para ser presidente a distancia ni por delegación ni por otro tipo de trampa", zanjó el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy.
Aun cuando desaparecieran esas trabas hasta la investidura, prevista para fin de enero, habría que resolver otro problema. De los 70 diputados soberanistas, dos más que la mayoría absoluta, cuatro están en Bruselas con Puigdemont y tres presos en Madrid por los mismos delitos que se imputan a todo su ex "Govern". Los tres detenidos, entre los que está el ex vicejefe del gobierno Oriol Junqueras, podrían delegar su voto a otro diputado. No así los cinco huidos en Bruselas, dijeron los letrados del "Parlament". Y sin esos votos, el independentismo carece de mayoría absoluta. "Olvídese de presidir la Generalitat", espetó ayer a Puigdemont la unionista Inés Arrimadas. La candidata del partido liberal Ciudadanos ganó en realidad los comicios de diciembre, pero el hundimiento de las otras fuerzas contrarias a la ruptura con España, los socialistas del PSC y el Partido Popular (PP) de Rajoy, la dejaron sin apoyos suficiente para formar gobierno. Los comicios convocados por Rajoy el mismo día en que intervino la autonomía permitieron por eso otra mayoría absoluta entre las tres fuerzas soberanistas: la plataforma Junts per Catalunya de Puigdemont, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) de Junqueras y la antisistema Candidatura de Unidad Popular (CUP).
En medio de esa incertidumbre absoluta, que en caso extremo derivaría en una vuelta a las urnas en mayo, el estreno del nuevo Parlamento ofrecerá una primera decisión crucial: la elección del presidente de la Cámara, posiblemente de ERC, y de los otros seis miembros de la Mesa, el órgano que ordena el trabajo parlamentario e interpreta su reglamento. El nuevo presidente tendrá diez días hábiles para convocar la sesión de investidura, que se celebrará así a más tardar el 31 de enero. Cataluña ingresa así hoy en una nueva etapa de alta tensión política que definirá el futuro de la región tras meses de incertidumbre por la crisis secesionista.
"Elefante"
El ex jefe del Gobierno español, el socialista Felipe González (1982-1996) consideró que no es posible de ningún modo una investidura telemática como pretende el huido ex presidente catalán Carles Puigdemont (igual que no es posible “investir a un elefante”, aunque no lo prohíba el reglamento del Parlamento regional).
Pablo Sanguinetti
DPA