El Mundo

Casi todo el arco político francés se encolumna detrás de Macron

Tanto socialistas como conservadores lo apoyarán activamente ante Le Pen. La extrema izquierda, en cambio, decidirá en internet si se abstiene

Martes 25 de Abril de 2017

Los socialistas y los conservadores franceses, que salieron derrotados el domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, mostraron su rotundo apoyo al centrista Emmanuel Macron para frenar a la ultraderechista Marine Le Pen en la segunda ronda del 7 de mayo. Le Pen dejó temporalmente ayer la presidencia de su partido Frente Nacional para dedicarse de lleno a la campaña de segunda vuelta. El que no dio ese paso de apoyo a Mcron fue el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon, lo que le valió numerosas críticas. También el presidente, el socialista François Hollande, dio su apoyo a Macron, al que las encuestas pronostican una amplia mayoría en la segunda vuelta. En tanto, los mercados europeos saludaron el primer puesto de Macron el domingo y sus perspectivas de triunfo sobre Le Pen con subas generalizadas.

"Lo que está en juego es el concepto que tenemos de Francia, la unidad de nuestra nación y su lugar en Europa y el mundo", alertó Hollande. Las políticas económicas de Le Pen, entre ellas la salida del euro, reducirían el poder adquisitivo de los franceses y provocarían la pérdida de miles de empleos, advirtió. "Por último, ante la amenaza terrorista, que requiere que nuestro país esté unido y cohesionado, el Frente Nacional dividiría profundamente a Francia, estigmatizando a algunos de nuestros ciudadanos en base a sus orígenes o religión", añadió.

Era de esperar que Hollande diese su apoyo a Macron, aunque la relación entre ambos en tensa. El presidente lo llevó al gobierno en 2012 y en 2014 lo hizo su ministro de Economía. Sin embargo, Macron abandonó a Hollande en 2016 y formó su propio partido, En Marcha, lo que muchos socialistas ven como una traición.

Según los resultados definitivos, Macron consiguió un 24,01 por ciento de votos, frente al 21,3 por ciento de Le Pen. El conservador François Fillon logró un 20,01 por ciento y el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon, el 19,58 por ciento. El candidato socialista, Benoit Hamon, sólo sumó un 6,36 por ciento, en la peor performance de un postulante socialista.

El resultado es el mejor que ha conseguido en la historia del Frente Nacional (FN): más de 7,6 millones de franceses apoyaron a Le Pen. Hasta ahora, el récord de la agrupación se había registrado en 2015 en la segunda ronda de las elecciones regionales, cuando el FN cosechó 6,8 millones de votos. Le Pen mejora también el resultado que obtuvo la primera vez que se presentó a la Presidencia en 2012, cuando obtuvo un 17,9 por ciento de apoyo, equivalente a 6,4 millones de sufragios. Además, por primera vez desde 1958 no pasó a la segunda ronda ni el candidato de los conservadores ni el de los socialistas. Ambas formaciones coincidieron sin embargo en apoyar a Macron y en que "la abstención no es una opción ante Le Pen". Sectores de la izquierda dura sugieren la abstención en el ballottage. En tanto, Marine Le Pen anunció que dejará temporalmente la presidencia del Frente Nacional para concentrarse en su candidatura presidencial.

Mélenchon no se pronuncia

La noche del domingo Macron ya había logrado el apoyo de Hamon y Fillon, que llamaron a sus seguidores a votar al candidato centrista, como muchos otros políticos de menor calibre. El ultraizquierdista Mélenchon, sin embargo, anunció que hará una encuesta online. Esta actitud evasiva recibió numerosas críticas. Mélenchon invocó una "inteligencia colectiva". El candidato de Francia Insumisa se limitó a comentar la noche del domingo: "Cada uno sabe, en su conciencia, cuál es su deber". En 2002, cuando pasó a la segunda vuelta Jean Marie Le Pen, Mélenchon no dudó en llamar a votar por Jacques Chirac. Ahora dejará que sean sus seguidores quienes fijen posición a través de una votación en Internet. Los seguidores de Mélenchon deberán escoger entre apoyar a Macron, votar en blanco o abstenerse. Este cambio responde a que Francia Insumisa tiene un electorado heterogéneo, y no el típico votante de izquierda radical. Según Ipsos, hasta 9 por ciento de sus electores es partidario de votar a Le Pen en el ballottage y un 29 por ciento no optará por ninguno de los dos. El Frente Nacional comenzó desde ayer a dirigir su discurso hacia este electorado a través de sus puntos comunes: el rechazo a la globalización y el euroescepticismo. Un fértil terreno común entre los dos extremos ideológicos.

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