Miércoles 24 de Septiembre de 2008
La Paz. — Miles de campesinos leales al presidente Evo Morales anunciaron ayer el levantamiento del cerco a la ciudad de Santa Cruz que mantuvieron por varios días para presionar a la oposición a firmar un acuerdo con el gobierno que permita pacificar Bolivia, después de una ola de violencia política que sacudió al país y dejó 15 muertos.
Los manifestantes resolvieron declarar una tregua en sus protestas y muchos de ellos comenzaron a replegarse, dijo el dirigente Venancio Cortez. No obstante, los campesinos —armados con palos, ondas, dinamita y algunas escopetas— advirtieron que las protestas volverán si los líderes regionales opositores no aceptan pactar con Morales un acuerdo para llevar a referendo el proyecto constitucional que impulsa el mandatario.
Morales expresó ayer que la paz volverá a la oriental Santa Cruz si los prefectos opositores firman un acuerdo general que él propuso para incorporar la demanda de autonomía de las regiones opositoras a cambio de un apoyo al proyecto constitucional.
Las negociaciones entre el gobierno y la oposición se reanudarán mañana al regreso del mandatario.
Los prefectos de Santa Cruz, Beni y Tarija rechazaron firmar el documento si no había modificaciones a otros capítulos del proyecto constitucional. Morales aceptó revisar el referido a las autonomías regionales pero rechazó abrir a debate todo el texto. Para el gobernador de Santa Cruz, principal bastión opositor, Rubén Costas, el oficialismo intenta crear un clima de tensión para obligar al bloque opositor a ceder.