El Mundo

Cambio en Grecia: Syriza perdió las elecciones a manos del centroderecha

El partido Nueva Democracia obtuvo más del 50 por ciento de diputados y podrá gobernar sin aliados. Alexis Tsipras dejará hoy el cargo.

Lunes 08 de Julio de 2019

El partido de centroderecha Nueva Democracia (ND) ganó con amplitud las elecciones generales en Grecia y obtuvo más de la mitad de las bancas del próximo Parlamento, por lo que podrá gobernar solo, sin aliados. El resultado marca el final de su paso por el poder para la gobernante izquierda Syriza, del premier Alexis Tsipras, que cierra así cuatro agitados años al frente del país. Hoy mismo se hará el cambio de mando: en Grecia no se estilan los extensos tiempos de transición, tan propios de los sistemas parlamentarios europeos.

Con más del 90 por ciento del voto ya escrutado, Nueva Democracia lograba el 39,8 por ciento de los votos, un porcentaje que debea garantizar al partido del vencedor, Kyriakos Mitsotakis, una mayoría absoluta en el Parlamento con 155 escaños de un total de 300. Pero Syriza ha contenido muy bien los años: el partido del primer ministro Alexis Tsipras llegaba al 31,5 por ciento, que le darán apenas 86 escaños. Derrotado pero con honor, ya que ha recuperado hasta 8 puntos y cerca de 500 mil votos frente a las recientes elecciones europeas del 26 de mayo.

El resultado fue claro desde el inicio del escrutinio, y Tsipras llamó a Kyriakos Mitsotakis aún antes de que se conocieran los resultados con más de la mitad de los votos escrutados, según la edición en inglés del diario local Kathimerini. Tsipras llamó por teléfono a Mitsotakis y ambos acordaron que el traspaso de mando será hoy mismo, luego de que el presidente Prokopis Pavlopulos tome juramento al hasta hoy líder de la oposición como el nuevo primer ministro.

"Pedí un mandato fuerte y me lo han dado con generosidad; no defraudaré sus esperanzas", afirmó Mitsotakis, quien prometió que su gobierno se regirá por los principios de la transparencia y la meritocracia, y anunció que el Parlamento trabajará todo el verano "porque el futuro no puede esperar". "Nos vamos con la cabeza alta; hace cuatro años nos encargamos de un país al borde de la quiebra y hoy dejamos un país libre, en crecimiento y con reservas, con el interés de la deuda al mínimo histórico", reseñó Tsipras.

El premier saliente agregó que el resultado de los comicios refleja "el costo político" que debió pagar Syriza por las decisiones que debió tomar pero "no constituye una derrota estratégica" y se comprometió a trabajar para que su salida del gobierno "sea temporal".

Los resultados otorgaban además 23 bancas para el Movimiento por el Cambio de centroizquierda, 14 para los comunistas y nueve para el partido creado por el ex ministro de Finanzas de Tsipras que rechazó el salvataje de la "Troika" des acreedores externos, Yannis Varoufakis. Este se ha convertido desde entonces en una suerte de celebridad en los círculos de izquierda.

El partido neonazi Amanecer Dorado quedó sin representación en el Parlamento por primera vez desde su irrupción en 2012, tras quedar por debajo del mínimo necesario de 3 por ciento de los votos.

Las elecciones generales coincidieron también con el cuarto aniversario del referendo de 2015 en el que más de 60 por ciento de los votantes lanzó un terminante rechazo a la "troika", el comando económico integrado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE).

Pese a ese resultado, Tsipras decidió de todos modos aceptar el rescate y cumplir con los pedidos de los tres acreedores, como reducciones de presupuesto y privatizaciones. La situación que se hizo pública en 2014, cuando se supo que los gobiernos anteriores habían falsificado las estadísticas que enviaban a la Unión Europea y que el gasto público era mucho mayor que el admitido, Grecia quedó al borde de la quiebra y debió aceptar dos rescates multimillonarios de la "troika".

Con el reciente fin del programa de rescate, la imagen de Tsipras fue reivindicada por muchos dirigentes europeos, y el 31 por ciento que sacó en las urnas ayer es un buen plafond para mantenerse en una posición competitiva. Eso sí, los tiempos de "ultraizquierda" de Syriza han quedado definitivamente en el pasado y ya nadie la percibe en ese cuadrante.

La asistencia a las urnas, de 57 por ciento del padrón, fue una de las más bajas de la historia de la democracia griega, aunque superó levemente la registrada en las elecciones de septiembre de 2015, tras el referendo y la fractura de Syriza. Muchos ciudadanos decidieron ir a la playa para escapar de la ola de calor que asoló Grecia, lo que afectó a la participación en una jornada electoral que, por lo demás, fue tranquila.

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