CaixaBank justifica el cambio de su sede por la fuga de depósitos
CaixaBank, el tercer banco más importante de España, reconoció ayer que sacó su sede social de Cataluña ante la retirada de depósitos de clientes nerviosos por la incertidumbre política en la región, cuyas autoridades amenazan con declarar la independencia. La entidad, primer banco en la región catalana, admitió esta medida luego de anunciar un buen desempeño en el tercer trimestre de 2017, en que duplicó su beneficio neto, hasta los 649 millones de euros.

Miércoles 25 de Octubre de 2017

CaixaBank, el tercer banco más importante de España, reconoció ayer que sacó su sede social de Cataluña ante la retirada de depósitos de clientes nerviosos por la incertidumbre política en la región, cuyas autoridades amenazan con declarar la independencia. La entidad, primer banco en la región catalana, admitió esta medida luego de anunciar un buen desempeño en el tercer trimestre de 2017, en que duplicó su beneficio neto, hasta los 649 millones de euros.

Cinco días después del referéndum de autodeterminación inconstitucional del 1º de octubre en Cataluña, CaixaBank tomó la decisión en respuesta "a una situación técnica de intranquilidad de nuestra clientela", indicó su consejero delegado, Gonzalo Gortázar. "A partir del 1º de octubre, pudimos detectar en nuestra clientela intranquilidad, nervios", afirmó Gortázar, quien no obstante dijo que el impacto de los retiros fue moderado, sin especificar su monto. CaixaBank fue una de las primeras grandes empresas que anunciaron el traslado de su sede social fuera de Cataluña, en previsión de una posible declaración unilateral de independencia de las autoridades de la región, que representa un 19 por ciento del PIB español. Según cifras del Colegio de Registradores, desde entonces hasta 1.300 empresas abandonaron la región, entre ellas algunas emblemáticas como el Banco Sabadell, la productora de cava Codorníu o el grupo editorial Planeta. El objetivo era "dejar fuera de cualquier duda que la fortaleza de CaixaBank se mantendría en cualquier escenario y que estaremos siempre bajo el paraguas de la zona euro", explicó Gortázar.

La medida permite a CaixaBank seguir contando con la posibilidad, crucial para su actividad, de acceder a la financiación del Banco Central Europeo (BCE), dijo Gortázar. Una vez trasladada la sede social, el impacto sobre los depósitos "primero se paró y segundo, se revirtió", señaló. Ante la pregunta de si el cambio de sede es temporal, se limitó a responder: "Si el consejo de administración hubiese querido decir que el traslado fuera temporal, lo hubiera dicho, y no ha dicho nada al respeto". La decisión es "únicamente nuestra", aclaró, interrogado sobre eventuales presiones políticas.