El Mundo

Cacerolazos masivos en toda Venezuela mantienen viva la protesta opositora

Varios miles de opositores protestaron contra la escasez con cacerolazos por el centro de Caracas, en un acto acotado por la prohibición del gobierno y la fuerte presencia de fuerzas policiales y militares.

Domingo 09 de Marzo de 2014

Varios miles de opositores protestaron contra la escasez con cacerolazos por el centro de Caracas, en un acto acotado por la prohibición del gobierno y la fuerte presencia de fuerzas policiales y militares. El país superó el mes de manifestaciones, que han dejado 21 muertos, cientos de heridos y detenidos.

   La protesta fue convocada por el líder opositor Henrique Capriles, quien recorrió medio kilómetro acompañado por sus simpatizantes en una concentración fuertemente custodiada por policías y militares, que bloquearon con blindados antimotines las calles, impidiendo el movimiento de los manifestantes. “Estamos marchando por la escasez en la que nos tiene este gobierno”, dijo Capriles, quien perdió por un estrecho margen de 1,5% las presidenciales de 2013 ante Nicolás Maduro. Para Capriles y sus seguidores hubo fraude y consideran a Maduro presidente “ilegítimo”. “Se ponen de espaldas a los problemas, lo que le interesa (al gobierno) es una confrontación entre venezolanos y en eso estamos en desacuerdo”, arengó ayer Capriles. La marcha pretendía llegar al Ministerio de Alimentación, pero sólo pudo concentrarse en una avenida cercana debido a la prohibición del alcalde del municipio Libertador, el chavista Jorge Rodríguez, donde se erige la cartera, y ante la presencia, además de cientos de policías y guardias militares, de los llamados “colectivos motorizados” chavistas, que son de hecho parapoliciales del gobierno. Están acusados de muchas de las muertes que han dejado las manifestaciones en las filas opositoras.

Escasez. “No consigo leche, manteca, ni pañales, ni harina. No puedo salir a la calle por miedo a la inseguridad”, relata Alexandra Fernández, un ama de casa de 39 años que vive en el centro de Caracas, mientras golpea fuerte su cacerola, como muchos en la manifestación. En Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras del mundo, es posible llenar el tanque de nafta con unos centavos de dólar, pero conseguir alimentos y productos básicos como leche, harina, azúcar o papel higiénico, es una aventura, pues faltan a razón de uno de cada tres artículos. La escasez es mucho mayor en el interior del país. “Ahora me dedico a esto, a comprar. Salgo a las siete de la mañana y recorro tiendas, hago cola dos o tres horas y regreso a mi casa por la tarde. Compro para mis hermanas y le mando a mi mamá”, narra Rosa María, una ama de casa que hace una larga fila para adquirir leche en polvo. Las marchas opositoras, que como siempre no fueron televisadas por ninguna cadena nacional, se replicaron en al menos una decena de ciudades, entre ellas Maracaibo y San Cristóbal, Valencia, Isla Margarita y Puerto Ordaz. Maduro dice reiteradamente que estas protestas son un intento de golpe de Estado con participación de sectores “imperialistas” de Estados Unidos y grupos “fascistas” locales.

   La ola de manifestaciones que recorre el país comenzó hace un mes, con estudiantes que buscaban denunciar la inseguridad ante la violación de una compañera en San Cristóbal. Luego se fueron incorporando sectores opositores radicales, con reclamos de la renuncia presidencial, la inflación (56% anual) y el desabastecimiento.

   Además de Capriles, a la marcha asistieron otros opositores, como el alcalde metropolitano Antonio Ledezma, quien junto con el encarcelado Leopoldo López y la diputada María Corina Machado, que integran el trío promotor de la estrategia de ocupar las calles para forzar la renuncia de Maduro. Capriles se desmarcó abiertamente de esta táctica, y ha ha hecho hincapié en incorporar a los barrios populares a las protestas si se quiere salir por la vía constitucional de la crisis. En la marcha de ayer había manifestantes de estos sectores, según constató la agencia AFP.

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