El Mundo

Bruselas propuso a la Unión Europea el reparto de unos 160 mil refugiados

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean Claude-Juncker, llamó a los países comunitarios a actuar con decisión y valentía frente al éxodo masivo.

Jueves 10 de Septiembre de 2015

El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude-Juncker, instó ayer a los países de la Unión Europea (UE) a aceptar un mecanismo justo de reparto de refugiados y acoger a un total de 160.000: los 40.000 acordados en junio y 120.000 más para los que se pidió asilo ahora. "Llamo a los países miembro a que el 14 de septiembre acepten la propuesta de la Comisión para el reasentamiento urgente de un total de 160.000 refugiados", dijo Juncker durante el discurso del estado de la UE que pronunció ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo.

El lunes, los ministros de Interior celebrarán una reunión de urgencia para abordar la crisis migratoria. Según el sistema de cuotas presentado por la Comisión Europea, los países que más refugiados tendrían que recibir de los 120.000 son Alemania (31.443), Francia (24.031) y España (14.931). En total se reubicaría a 15.600 refugiados procedentes de Italia, 50.400 de Grecia y 54.000 de Hungría. Para fijar el reparto de cuotas entre el resto de naciones, el organismo presidido por Juncker tuvo en cuenta la población de los países, el PIB, el nivel de desempleo y el promedio de anteriores solicitudes de asilo en cada uno de ellos.

Poco después del discurso de Juncker, Dinamarca suspendió la conexión ferroviaria con Alemania por tiempo indeterminado. En los últimos días, miles de refugiados llegaron a Dinamarca desde Alemania. Muchos de ellos quieren seguir viaje a Suecia, pero la policía no lo puede permitir, dijo una portavoz, que aseguró que quien no quiera registrarse en Dinamarca como solicitante de asilo, será enviado de regreso a Alemania. El nuevo gobierno danés sigue una línea dura en materia de refugiados.

Sobre todo los países del este de Europa rechazaron hasta ahora aceptar cuotas obligatorias. No se puede dejar solas a Grecia, Hungría e Italia, advirtió sin embargo Juncker, que denunció la poca solidaridad que hubo hasta el momento. "No es momento de asustarse. Es momento de actuar con decisión y valentía", apuntó durante su discurso. Los países del bloque tienen los medios y posibilidades para ayudar a las "personas que huyen de la guerra, el terror y la represión", advirtió. "Es cierto que hay un importante número de refugiados sin precedente que viene hacia Europa. Sin embargo, sólo representan el 0,11 por ciento del total de la población europea", recordó, mientras que en Líbano ese porcentaje asciende al 25 por ciento. Se trata de "una cuestión de humanidad y dignidad humana", dijo Juncker. El político luxemburgués apuntó que Europa se enfrenta a la responsabilidad histórica de ofrecer refugio a quienes necesitan protección, especialmente a quienes huyen de países en guerra, como Siria. Además, pidió que la religión no juegue ningún papel a la hora de decidir a quién se da la bienvenida en el continente. "Deberíamos recordar que Europa es un continente donde casi todo el mundo fue refugiado alguna vez", añadió.

"Germany, Germany". En tanto, la policía húngara empleó ayer gas lacrimógeno en la frontera con Serbia contra unos 150 refugiados que querían marchar por una carretera hacia la capital del país, Budapest. La policía pudo convencer a una parte de ellos, sobre todo a familias con niños, de ser trasladados con autobuses al centro de primera acogida de Roszke. Pero el resto, sobre todo hombres jóvenes, se negaron a ello. "No queremos vivir más en campamentos en Hungría o en otra parte, las condiciones son horribles, hace mucho frío, todo está sucio, huele mal", dijo durante la noche una joven siria de Damasco, que intentaba junto a otros migrantes forzar el paso. Otros gritaban "Germany, Germany", el país que se ha convertido en la "tierra prometida".

En tanto, en la isla griega de Lesbos en el mar Egeo, cercana a las costas de Turquía, otro de los puntos de acceso al bloque, las autoridades registraron 14.000 personas, del total de 20.000 que se estima que llegaron a la isla, convertida en un lugar emblemático de este éxodo.

Las grandes potencias están divididas frente al conflicto sirio

La crisis de los migrantes puso de nuevo sobre la mesa la necesidad de acabar con el "caos sirio" pero las potencias occidentales, Rusia e Irán no logran ponerse de acuerdo pese a tener un enemigo común: el grupo Estado Islámico (EI). Rusia, aliada del presidente sirio Bashar Assad, opta por la acción diplomática y al mismo tiempo envía regularmente armas a Siria, lo que preocupa a Estados Unidos.

Estados Unidos, al frente de una coalición árabe-occidental, lleva a cabo desde hace un año bombardeos contra el EI en Irak y en Siria, afirmando que tiene éxito. Pero la opinión pública se fija sobre todo en las pérdidas de la ciudad iraquí de Ramadi y de la ciudad antigua siria de Palmira. "Evidentemente, los ataques no son suficientes, y uno se pregunta incluso si son necesarios", dijo Claire Talon, de la oenegé Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos. "Desde hace un año, los bombardeos de la coalición no cambiaron nada", asegura. Según Emile Hokayem, del International Institute for Strategic Studies (IISS), "el hecho de tener el mismo enemigo no quiere decir tener la misma prioridad de combatirlo ni de la misma manera".Francia y Gran Bretaña, blanco de cruentos atentados yihadistas (17 muertos en París en enero, 30 británicos en Túnez en junio), se negaron hasta ahora a intervenir en Siria para no favorecer indirectamente al régimen de Assad. Pero cambiaron de posición y ahora se plantean bombardear ese país. Australia se unió a esa postura.

Un problema de estrategia. No obstante, los expertos creen que esa implicación aérea no hará retroceder al EI. "No es un problema de capacidades, es un problema de estrategia", y "no cambia por agregar aviones para destruir más blancos", argumentó el analista del IISS. Irán, que vuelve a ser un interlocutor internacional tras el acuerdo sobre su programa nuclear, podría desempeñar un papel clave en la solución del conflicto sirio. La cuestión es en qué sentido. Los iraníes "van a destinar más recursos a la guerra en Siria", aseguró Jeffrey White, del Washington Institute for Near East Policy. Frente a Teherán, algunos países árabes participan en los bombardeos en Siria pero su ayuda a los opositores sirios no es uniforme. "Los sauditas no tratan con el grupo Al Nosra (afiliado a Al Qaeda) y Catar lo sostiene", señala un experto de la región.EN_SPACEDespués de cuatro años de conflicto, que echó de sus casas a millones de personas, las negociaciones parecen todavía muy lejanas. "Siria es un problema sin solución", considera un alto funcionario occidental pidiendo el anonimato. La urgencia debería ser "encontrar una solución política para obtener la salida de Assad del poder, responsable de increíbles crímenes contra su propia población", considera Claire Talon. "La mayoría de los refugiados que abandonan Siria lo hacen a causa de Assad y no del EI", afirma también Emile Hokayem. "El es el problema", coincide Jeffrey White.

Asilados llegan a Francia

Unos 50 refugiados sirios e iraquíes que Francia fue a buscar a Alemania llegaron ayer a la región de París. Se trata del primer grupo de unos mil refugiados que Francia se comprometió a recibir para ayudar a Alemania. Procedentes de Munich, el grupo, compuesto principalmente de hombres, llegó en autocar a Champagne-sur-Seine, un pueblo de 6.600 habitantes del sudeste de París. Los migrantes fueron recibidos por la Cruz Roja.

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