El Mundo

Brasil despidió a Eduardo Campos con un multitudinario funeral público

Duelo y política a dos meses de las elecciones.  Este miércoles, la ecologista Marina Silva, quien era su vice, será proclamada nueva candidata del Partido Socialista de Brasil.

Lunes 18 de Agosto de 2014

Brasil despidió ayer en Recife, su ciudad natal, al candidato socialista a la presidencia Eduardo Campos, quien murió en un accidente de aviación el miércoles, mientras estaba de campaña. La masiva despedida de Recife a su político más amado —fue un popular gobernador del estado de Pernambuco— fue vista por televisión por todo Brasil, mientras el espacio vacío que dejó Campos será llenado esta semana por la que hasta ahora era su vice, la ecologista Marina Silva.

Unas 150.000 personas según la policía pasaron delante del féretro de Campos. Luego se realizó una misa de campaña a la que asistió la presidenta Dilma Rousseff, quien aspira a la reelección en octubre y que fue abucheada por algunos partidarios de Campos. La ceremonia religiosa fue celebrada por el arzobispo de Recife Fernando Saburido, acompañado de otros 10 obispos de la región.

Rousseff, quien encabeza los sondeos para las presidenciales de octubre, llegó acompañada del ex presidente Lula da Silva y de varios ministros. A Lula se lo vio muy conmovido al saludar a los hijos y la viuda de Campos. Igualmente asistieron a la ceremonia el candidato presidencial del opositor Partido Socialdemócrata (PSDB), Aecio Neves, y la compañera de fórmula de Campos, Marina Silva, quien será designada este miércoles para reemplazarlo.

El más popular. Antes de la ceremonia religiosa una fila de más de un kilómetro se formó desde muy temprano ante el palacio Campos das Princesas, sede del gobierno local, donde se llevó a cabo el velatorio en presencia de Renata Campos, viuda de Campos, y de sus hijos. El ataúd fue colocado fuera del edificio para facilitar el acceso a los vecinos de la ciudad, muy conmocionados. Recife y todo Pernambuco despedía así a su político más destacado y querido. En 2010, Campos consiguió la reelección y se convirtió en el gobernador más votado de Brasil, tras conseguir más del 80 por ciento de los votos.

Aunque iba tercero en las intenciones de voto para las presidenciales del 5 de octubre próximo, Campos, de 49 años, era extremadamente popular en el norte del país, y en particular en Pernambuco. Viajaba en un jet Cessna que se estrelló el miércoles en una zona residencial de Santos, ciudad del litoral del estado de San Pablo. En el accidente murieron los siete ocupantes de la aeronave que utilizaba Campos para su campaña. Marina Silva llegó la noche del sábado a Recife. El presidente del Partido Socialista de Brasil (PSB), la formación de Campos, Roberto Amaral, declaró el sábado que el partido tiene previsto anunciar este miércoles que Silva será su nueva candidata presidencial. Según la prensa brasileña, es probable que se postule a la viuda de Campos a la vicepresidencia, aunque también se menciona al diputado socialista Beto Albuquerque como compañero de fórmula.

Con una extensa carrera política en la cual además de gobernador de Pernambuco fue ministro y diputado, el desaparecido dirigente socialista se presentaba como una alternativa al Partido de los Trabajadores de Rousseff y Lula y al Partido de la Social Democracia (PSDB), que gobiernan al país desde hace 20 años.

 

Fuegos artificiales. Con fuegos artificiales y al grito de la consigna "Eduardo, guerreiro do povo brasileiro" (Eduardo, guerrero del pueblo brasileño), una multitud acompañó el ataúd de Campos hasta el cementerio Santo Amaro, en Recife. Los restos del ex presidente del Partido Socialista Brasileño fueron depositados en "una sepultura simple, sin lujo, rodeada apenas de flores y placas de mármol con su identificación", describió la agencia noticiosa estatal ABR, junto a los restos de su abuelo Miguel Arraes, un mítico líder politico de izquierda y también ex gobernador de Pernambuco, fallecido, como su nieto, un 13 de agosto, pero de 2005. Según la crónica de ABR, "cada metro del cementerio Santo Amaro fue disputado por los admiradores del ex gobernador a la llegada del féretro" y "las calles próximas al cementerio estaban llenas de ómnibus con caravanas de varias ciudades del estado de Pernambuco".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS