El Mundo

Brasil anuncia proyecto de concesiones para infraestructuras

Medidas económicas. El gobierno de Dilma Rousseff busca atraer u$s64.000 millones en inversión privada para modernizar rutas, muelles y aeropuertos.

Miércoles 10 de Junio de 2015

El gobierno brasileño de la presidenta Dilma Rousseff anunció ayer un ambicioso plan de concesiones para atraer inversiones privadas para obras de infraestructura en carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos, por un valor total estimado en unos 64.000 millones de dólares. El programa de infraestructura busca restaurar el crecimiento de la complicada economía de Brasil y aumentar la popularidad de Rousseff, afectada por la alta inflación, la suba del desempleo y un escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras. No obstante, la presentación gubernamental de ayer indicó que el 65 por ciento de la inversión sólo llegará en 2019, tras la finalización del segundo mandato de Rousseff. El Foro Económico Mundial sitúa a Brasil en el puesto 120 de entre 144 países en lo tocante a la calidad general de sus infraestructuras, siendo las carreteras y el transporte aéreo especialmente malos, unas deficiencias consideradas desde hace tiempo como un obstáculo a la productividad y la eficiencia.

El plan pretende corregir anteriores errores en licitaciones de concesiones, que atrajeron poco interés por la excesiva intervención estatal. También incluye, entre otras obras, la futura construcción del Ferrocarril Transoceánico, que conectará la región centrooccidental de Brasil al puerto peruano de Pisco, abriendo una salida hacia el océano Pacífico para los productos agrícolas exportados a China y a otros países asiáticos. Según el ministro de Planificación, Nelson Barbosa, el Ferrocarril Transoceánico —cuyo costo es calculado en unos 12.860 millones de dólares y que podrá recibir inversiones de China— es un proyecto considerado como "estratégico" por el gobierno. Barbosa afirmó que el gobierno confía en que el sector privado tendrá interés en participar en los proyectos incluidos en el Programa de Inversiones en Logística, ya que hay en el país demanda por estos servicios: "Si hay demanda, habrá inversión". Además, enfatizó que el plan busca atraer inversiones privadas para impulsar el crecimiento económico del país sudamericano.

Las nuevas concesiones incluyen 4.371 kilómetros de autopistas, la extensión de las líneas férreas existentes para carga y la construcción de nuevas siguiendo un modelo de acceso libre, para ayudar a las poderosas compañías agrarias de Brasil a llevar su soja y otras materias primas a los mercados. Para descongestionar los ineficientes puertos, Brasil abrirá 29 terminales portuarias estatales a operadores privados en Santos, el mayor puerto del país, y en el Estado de Pará. Una segunda ronda de subastas considerará terminales en Paranagua, Itaqui y otros puertos. Rousseff ya anunció un fuerte plan de financiación agropecuaria y prevé lanzar en breve un conjunto de medidas para dinamizar las exportaciones, buscando estimular una actividad que recorre su quinto año de lento o nulo crecimiento. Las previsiones oficiales indican que la economía caerá 1,2 por ciento en 2015. "Hoy (por ayer) es un día importante para mi segundo gobierno. Estamos aquí no solo para anunciar grandes números y proyectos ambiciosos. Estamos aquí especialmente para renovar nuestro compromiso con el desarrollo de nuestro país", dijo Rousseff al cierre de la ceremonia en el Palacio de Planalto.

El plan de concesiones de obras de infraestructura al capital privado forma parte de la estrategia del gobierno para atenuar el costo social y económico del duro ajuste fiscal lanzado este año por el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, y al mismo tiempo obtener recursos para equilibrar las finanzas públicas. Según Barbosa, la mejoría de la precaria infraestructura también contribuirá a elevar la productividad de l país, lo que, a su vez, le permitirá al gobierno aumentar su recaudación de impuestos y mejorar la oferta de servicios públicos a la población.

Vuelta de página. Rousseff rechazó las críticas de la izquierda al ajuste que está en marcha desde su reelección, en octubre de 2014, y sostuvo que las medidas, así como el programa lanzado ayer, forman parte de un proceso destinado a "volcar la página" del estancamiento económico del país. "Para nosotros, desarrollo significa inversión, empleo, ingreso y calidad de vida; significa capacidad de crecer, trabajar y producir. Estamos iniciando un proceso gradual y realista de volcar la página para demostrar que, si las dificultades son grandes, aún mayores son la energía y la disposición del pueblo y del gobierno para hacer avanzar nuestro país".

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