El Mundo

Boris Johnson afianza su fuerte favoritismo electoral

Gran Bretaña vota mañana, en unas elecciones anticipadas queridas por el líder conservador para concretar el Brexit.

Miércoles 11 de Diciembre de 2019

Ayer, a solo dos días de las elecciones anticipadas de mañana que definirán el destino del Brexit y el futuro de Gran Bretaña, una conversación filtrada desnudó las fuertes internas en el Laborismo, mientras que el primer ministro conservador y favorito de las encuestas, Boris Johnson, profundizó su principal promesa de campaña: abandonar la Unión Europea (UE), es decir, concretar el Brexit.

Johnson visitó la localidad de Staffordshire, en el centro de Gran Bretaña, y al hablar con la prensa prometió que, si consigue una mayoría conservadora en la Cámara de los Comunes, abandonará la UE el próximo 31 de enero, como se acordó con el bloque en la última extensión que pidió, forzado por la parálisis del Parlamento británico.

Si mañana no consigue una mayoría parlamentaria propia en las urnas, Johnson advirtió a los británicos que salir de la UE seguirá siendo "muy difícil", como demostraron las pujas políticas en el Parlamento en los últimos tres años y la caída de dos de sus predecesores conservadores, David Cameron y Theresa May.

La última encuesta publicada el lunes por el diario The Guardian, pronostica que el Partido Conservador de Johnson obtendría un 42 por ciento de votos, mientras que el Laborismo quedaría segundo lejos, con 36 por ciento y los Liberales Demócratas terceros con 12 por ciento. The Guardian es un adversario declarado de Johson y del Brexit. Otras encuestas dan una ventaja aún mayor al oficialismo y lo ubican por encima del umbral necesario para quedarse con una mayoría propia, lo que lo liberaría de la necesidad de negociar la eventual salida de la UE con sus actuales socios de gobierno, los irlandeses del DUP.Pese a ser el favorito cómodo en las encuestas, Johnson no cambió su tono bélico hacia su principal rival, el líder del Laborismo, Jeremy Corbyn. En su conversación con la prensa diaria, el premier calificó al líder opositor como un "simpatizante de (el movimiento islamista palestino) Hamas, del IRA (el grupo terrorista norirlandés) y un tolerante del antisemitismo y pacificador del Kremlin".

Johnson aprovechó un momento de debilidad pública de Corbyn, luego que la prensa difundiera una conversación privada de Jonathan Ashworth, un referente del laborismo y el ministro de Salud "en las sombras", en la que califica a Corbyn como un potencial peligro. "No sé sobre el tema seguridad. Trabajé en el número 10 (la sede de gobierno) y creo que la máquina estatal rápidamente va a moverse para garantizar la seguridad", le dijo Ashworth a un amigo conservador sobre la posibilidad de una victoria de Corbyn y su ascenso al poder. "Pero no veo que eso pase, ¡no puede pasar!", concluyó el laborista sobre la posibilidad de una victoria electoral de su partido.

La preocupación de Ashworth no cayó como una sorpresa en Londres, ya que desde 2015, cuando Corbyn arrasó en las internas laboristas, el establishment y los barones del partido lo critican y socavan su autoridad. Corbyn es la antítesis del político moderno y sus ideas parecen muchas veces salidas de los años 60. Atento al momento clave de la campaña, Corbyn evitó entrar ayer en una controversia con su ministro de Salud en las sombras y aseguró a la prensa que Ashworth tiene "todo su apoyo". Corbyn aseguró que el audio le pareció mostraba "un sentido del humor bastante raro".

Lo cierto es que el laborismo llega desunido a las elecciones, pese a que Corbyn hace meses que exige públicamente unas elecciones generales para disputar el gobierno. Mientras Johnson representa claramente una posición dentro del conservadurismo a favor de un Brexit como sea, Corbyn ha tenido una posición muy ambigua, lo que ha profundizado las criticas internas de su liderazgo y ha dejado al desnudo, una y otra vez, la falta de unidad dentro de su partido.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario