Lunes 02 de Junio de 2008
Arautz, España. — Una bomba estalló en la madrugada de ayer en la ciudad portuaria de Arautz, País Vasco español, y causó heridas a tres personas, dos de ellas policías. Se trata, según todos los indicios, de otro atentado de la agrupación terrorista vasca ETA, que hace poco había amenazado con acentuar su campaña de violencia. Es el segundo atentado contra la misma constructora, que es contratista del tren de alta velocidad (TAV) que unirá el País Vasco con Madrid y Francia. El entramado político de ETA se ha pronunciado contra esta obra.
La explosión ocurrió en las oficinas de la constructora. Una hora antes el servicio de asistencia en carretera recibió una llamada anónima que advertía de la explosión de la bomba y atribuyó la autoría a ETA.
Dos de los tres heridos leves eran agentes de la policía vasca. Ambos presentaban daños en sus oídos a consecuencia de la onda expansiva. Una tercera persona sufrió cortes por fragmentos de vidrio.
La bomba contenía entre tres y cinco kilos de explosivo, según el Departamento de Interior vasco. El explosivo estaba dentro de una mochila y conectado a un temporizador activado. El objetivo del ataque fue la empresa constructora Amenábar.
Segundo ataque. Esta misma firma sufrió un ataque de ETA contra dos máquinas excavadoras el pasado 12 de mayo. Los atentados contra la constructora se enmarcan en el boicot al tren del alta velocidad (TAV) que unirá en el futuro al País Vasco con Madrid y Francia, y que ya ha sufrido varios atentados. La sigla ANV, considerada una de las fachadas políticas de los terroristas etarras, hace campaña contra el TAV en el País Vasco.
Otro dato significativo: este ataque es el primero que lleva a cabo ETA desde la detención, el pasado 20 de mayo en Francia, del número uno de la banda terrorista, Francisco Javier López Peña, alias "Thierry". Tras este y otros varios golpes contra la cúpula etarra, la agrupación reapareció el pasado jueves con un comunicado, en el que además de asumir los últimos atentados, incluido el asesinato de un guardia civil, denunció la operación contra su cúpula como una "estrategia represiva", y anunció que no cejaría en su "lucha".