El Mundo

Bolsonaro renunció a los debates televisados con los demás candidatos

El ultraderechista participó de dos, pero su performance no fue buena. Va segundo en todos los sondeos, detrás del encarcelado Lula.

Viernes 24 de Agosto de 2018

Uno de los candidatos favoritos en la contienda presidencial de Brasil, el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, no participará en los siete debates televisivos restantes antes de la elección del 7 de octubre. Es que la performance de Bolsonaro en los primeros dos debates lo dejó mal plantado en las encuestas posteriores. El candidato, un ex capitán de ejército, es conocido por su discurso directo y elemental.

El abogado de Bolsonaro, Gustavo Bebianno, anunció la decisión después de que una encuesta reveló un fuerte aumento en el número de ciudadanos que no votarán por él bajo ninguna circunstancia, después de dos debates televisados. "No hay manera de discutir los problemas en profundidad en los debates. Nuestro candidato es diferente", adujo Bebianno a la prensa después de un evento en el estado de San Pablo.

Bolsonaro participó en dos debates en los que su actuación se granjeó el aplauso de sus seguidores acérrimos, pero fue objeto de críticas de los sectores moderados a los que debe ganar para poder imponerse. El ex capitán recibió críticas leves de sus siete oponentes.

El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva encabeza las encuestas, pero como está en prisión cumpliendo condena por actos de corrupción no se le permitió presentarse a los debates.

Una encuesta de Datafolha publicada el miércoles da a Lula el 39 por ciento de la intención de voto, pero es seguro que no podrá competir por su condena a 12 años por actos de corrupción con una empresa constructora. Bolsonaro va segundo en los sondeos, con el 19 por ciento, muy por encima del ex alcalde de San Pablo Fernando Haddad, el compañero de fórmula de Lula y su casi seguro reemplazo en las boletas del Partido de los Trabajadores.

Según la misma encuesta de Datafolha, el 39 por ciento de los votantes jamás votaría por Bolsonaro. El 43 por ciento de las mujeres lo rechaza, una cifra de gran preocupación para el legislador, ya que éstas comprenden el 52 por ciento del electorado. En los dos debates televisados, Bolsonaro sostuvo que debe ser el mercado, no el gobierno, el que debe determinar el sueldo de las mujeres. El problema de Bolsonaro es captar al votante de centroderecha, que se espanta con sus modos y planteos extremistas.

La encuesta de Datafolha se basó en 8.433 entrevistas entre el 20 y 21 de agosto, y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

El candidato centroderechista Geraldo Alckmin (PSDB) dijo que todos los candidatos quieren enfrentar a Bolsonaro en una eventual segunda vuelta porque perdería con seguridad. La encuesta prevé que Bolsonaro perdería en una segunda vuelta el 28 de octubre contra la ecologista centrista Marina Silva, el centroizquierdista Ciro Gomes o Alckmin.

En cambio, Bolsonaro le ganaría a Haddad aunque Lula da Silva respalde su candidatura desde la cárcel.

Juicio por racismo

El juez Marco Aurelio Mello, del Supremo Tribunal Federal (STF), aceptó un pedido de la defensa del candidato Jair Bolsonaro, y anticipó la audiencia que va a decidir si recibe o no una denuncia presentada por la Fiscalía General de la República contra Bolsonaro por el delito de racismo.

El juicio estaba marcado originalmente para el 4 de septiembre. Con la nueva fecha, los ministros del STF van a decidir si abren o no acción penal contra Bolsonaro antes del inicio del horario electoral en la radio y en la televisión. La propaganda partidista comienza el 31 de agosto.

Los ministros del Supremo decidirán si Bolsonaro es imputado o no por las acusaciones de ofensas contra indígenas, refugiados, mujeres e integrantes de las minorías sexuales. De acuerdo con la denuncia de la fiscal general, Raquel Dodge, en una conferencia en el Club Hebraica de Río de Janeiro, en 2017, Bolsonaro "usó expresiones de cuño discriminatorio, incitando el odio y alcanzando directamente a varios grupos sociales". Además, "la conducta del denunciado alcanzó un bien jurídico constitucionalmente protegido que trasciende la violación de los derechos específicos de los grupos directamente afectados con sus manifestaciones de incitación al odio y a la discriminación para incurrir en una violación al interés difuso de toda sociedad constitucionalmente protegido", escribió la procuradora general.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario