El Mundo

Bolsonaro, el candidato que emociona a seguidores y asusta a los oponentes

De cara al ballottage del domingo próximo, Brasil aún debate la corriente política del polémico ex militar, que es favorito en intención de voto.

Viernes 26 de Octubre de 2018

El candidato puntero en las elecciones presidenciales de Brasil dice que quiere liberalizar la economía, pero entonces ¿por qué le llaman "populista"? Sus discursos están llenos de referencias a violencia, pero ¿ese tipo de lenguaje merece ser descrito como "extrema derecha"? ¿Y es Jair Bolsonaro un "fascista" cuando hace comentarios despectivos sobre negros, indios y homosexuales? ¿Y qué tal cuando dice que sus oponentes deben de ser baleados o cuando elogia con nostalgia la dictadura del 1964 a 1985?

De cara a la elección del domingo, en Brasil y otras partes se están llevando a cabo debates sobre cómo describir a un candidato que emociona a sus seguidores y asusta a sus oponentes con políticas eclécticas y un discurso duro. El aumento en la popularidad de Bolsonaro es parecido al caso de otros políticos de otras partes del mundo que muchas veces usan una retórica parecida, incluyendo al presidente de Estados Unidos Donald Trump, el mandatario de Filipinas Rodrigo Duterte y otros líderes de Europa. Su oponente, Fernando Haddad, frecuentemente dice que Bolsonaro es "extremo" y representa "un riesgo" para la democracia. El Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Haddad, incluso comparó a Bolsonaro con Adolfo Hitler y el partido nazi en videos de campaña. Entonces, ¿qué adjetivos son apropiados para el ex militar? Abundan opiniones al respecto. "La prensa insiste en describirlo como un populista de derecha", dijo hace poco Jesús Silva Herzog Márquez, asesor político en México, en un blog. "No lo es, es un fascista y es importante hacer el distingo". Bolsonaro "no es un fascista, sino un candidato premoderno, conservador del siglo XIX", dijo Carlos Pereira, analista político del instituto de investigación Fundación Getulio Vargas, en Río de Janeiro. "Nunca se modernizó".

El debate ocurre en parte debido a que las posturas políticas de Bolsonaro a veces son contrarias a sus declaraciones públicas y a la historia que él promueve sobre sí mismo: de que él es un duro y sencillo ex capitán del ejército, listo para aniquilar criminales y políticos corruptos por el bien de la patria. En cuanto a "populista", muchas agencias noticiosas locales y extranjeras usan a menudo este término para describirlo. La retórica de Bolsonaro enfatiza "el pueblo" contra "la élite", palabras que engloban las definiciones más comunes del término. Pero expertos resaltan que es difícil calificar de populismo a lo que él prometió hacer con la economía, la más grande de Latinoamérica.

Gran reforma

Dijo que el asesor económico Paulo Guedes, economista y banquero salido de la escuela de la Universidad de Chicago, estará a cargo, como ministro de Finanzas, de una gran reforma que incluiría cambios en el sistema de pensión, recortes de gastos y privatizaciones masivas en una economía que históricamente estuvo bajo el control del gobierno. Quizás el debate más grande se centra en los términos "extrema derecha", "ultraderecha" y "derecha radical". El mismo candidato se muestra descontento con estas descripciones. "No soy de extrema derecha. Muéstrenme una acción que me haga de extrema derecha", dijo Bolsonaro este mes durante un evento en Río. Aparentemente cree que las descripciones derivan de los comentarios que hizo en el pasado sobre migración. Bolsonaro tachó a los inmigrantes de varios países pobres como "la escoria del mundo" y dijo durante el mismo evento que Brasil no puede convertirse en un "país de frontera libre". "Soy admirador del presidente Donald Trump. Él quiere que Estados Unidos sea grande. Yo quiero que Brasil sea grande", agregó.

La congresista francesa Marine Le Pen, quien es descrita por medios noticiosos como de "extrema derecha", dijo que este término no aplica a Bolsonaro. "No veo al señor Bolsonaro como un candidato de extrema derecha", dijo Le Pen este mes durante una entrevista. "Él dice cosas desagradables que serían inaceptables en Francia. Las culturas son diferentes". Pero los medios noticiosos, profesores y asesores políticos defienden el uso del término basado en las declaraciones de Bolsonaro que van desde denigrar a negros, gays e indígenas hasta decir que los seguidores del PT deben de ser baleados. Folha de S. Paulo, uno de los principales diarios de Brasil, puso el debate en la palestra este mes cuando debatió públicamente un memorándum que recibió en la sala de redacción, que decía que Bolsonaro no podía ser descrito como "derechista" pero no "extrema derecha". Los términos "extrema derecha" o "extrema izquierda" son para "organizaciones que practican o promueven la violencia como vía política", dice el memo.


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