Sábado 04 de Septiembre de 2021
Para este martes 7 de septiembre, fecha de la Independencia de Brasil, el presidente Jair Bolsonaro convoca con todo su ímpetu y ganas a una marcha ciudadana en contra de otro poder del Estado, la Suprema Corte de Justicia (Supremo Tribunal Federal), donde los jueces lo investigan por posibles vínculos con una organización que distribuye fake news a partir del denominado “Gabinete del odio”, que funcionaría en el Palacio del Planalto.
El mandatario brasileño pretende que haya más de dos millones de brasileños en las calles, cuya presencia se entenderá como un apoyo popular a su gestión. La marcha es convocada para promover la intervención del Ejército en el Supremo Tribunal y, según los organizadores, servirá de ultimátum a los magistrados.
Temiendo posibles enfrentamientos, la embajada de los Estados Unidos en Brasilia distribuyó un comunicado recomendando a los ciudadanos norteamericanos que viven en Brasil que, en ese día, “eviten las áreas próximas a las protestas y las manifestaciones”, y advirtió que las marchas podían pasar de pacíficas a violentas. Bolsonaro lleva su discurso al extremo de decir que sus alternativas en el futuro serían: “Estar preso, muerto o la victoria”.
Sin dar nombres, el mandatario dijo que no critica a las instituciones sino que sólo realiza “críticas concretas a las personas”. Aseguró que la movilización será para defender la “libertad de expresión” y el “respeto a la Constitución”. También, irónicamente, reiteró que el juez supremo Alexandre de Moraes, puede acompañarlo al acto. “Inclínese ante la Constitución, respete nuestra libertad, entienda que ustedes dos están en el camino equivocado y que hay tiempo para redimirse”, dijo.