El Mundo

Bolsonaro adelantó que privatizará Petrobras, pero de manera parcial

Designó al frente de la petrolera estatal a un partidario de su venta a privados. Destilerías y estaciones de servicio serían los objetivos.

Martes 20 de Noviembre de 2018

El presidente electo brasileño Jair Bolsonaro dio ayer dos contundentes señales de que su plan de privatizaciones no fue solo una consigna de campaña. Ayer designó a Roberto Castello Branco, un economista liberal partidario de las privatizaciones, como futuro presidente de la petrolera estatal Petrobras. Y poco más tarde el propio Bolsonaro declaró que se privatizará "alguna parte" de la gigante petrolera brasileña, pero "no toda". La venta incluiría las áreas de refinación y distribución. Los medios empresariales y algunos académicos recibieron favorablemente la jugada de Bolsonaro con Petrobras, la mayor empresa de Brasil. El país tiene 157 empresas estatales, y Bolsonaro promete privatizar muchas de ellas.

Bolsonaro afirmó que en su gobierno "alguna parte" de la petrolera de mayoría estatal "puede ser privatizada, pero no toda" porque "es una empresa estratégica. Alguna parte puede ser privatizada, pero no toda; es una empresa estratégica", dijo Bolsonaro. La idea sería mantener las áreas de exploración y producción, y vender las de refinación y distribución. Estas dos áreas hoy son controladas por la controlada de Petrobras BR Distribuidora. En lenguaje coloquial, Bolsonaro dijo textualmente: "Alguna cosa de Petrobras se puede privatizar pero no todo". El mandatario electo admitió que conversó con su designado ministro de Economía, el liberal Paulo Guedes, acerca del plan. "Estamos conversando con él sobre eso; no soy una persona inflexible pero tenemos que llevar adelante un plan como ese con mucha responsabilidad", advirtió.

Bolsonaro dijo que en su momento vio "con buenos ojos" la privatización en los años 90 de Embraer —la tercera mayor fábrica de aviones del mundo— que pasó a manos particulares con una cláusula que permite al Estado vetar cualquier negocio de la empresa que considere contrario a los intereses nacionales.

Castello Branco, un ex director de la gigante minera Vale, es un partidario declarado de privatizar Petrobras, una medida apoyada por su estrecho amigo y aliado Paulo Guedes. Ayer dijo que la petrolera tiene que enfocarse solamente en actividades que tiene competencia para hacer bien. "Petrobras desarrolla otras actividades que no son naturales y que no traen ganancia, el mejor ejemplo es la distribución de combustibles, la estatal sigue siendo dueña de BR Distribuidora, que es una cadena de tiendas al final de cuentas. La comptencia de Petrobras es en la explotación y producción de petróleo". Queda claro entonces que la idea del equipo de Bolsonaro es privatizar la destilación y sobre todo la distribución. La designación de Castello Branco, un ingeniero con experiencia en petróleo y manejo de grandes empresas, tuvo apoyo inicial. "Es un nombre que llega con bastante fuerza", comentó el profesor de economía Gilberto Braga, de la Universidad Ibmec de Río de Janeiro.

La designación de Castello Branco fue iniciativa de Guedes, admitió Bolsonaro. El le ha dado "carta blanca", dijo, y después él "avala" estas designaciones. De manera que el liberal Guedes está armando el equipo y Bolsonaro, que posee un conocimiento apenas superficial de la economía, da su visto bueno. Castello Branco ha destacado por sus declaraciones en favor de privatizar Petrobras.

Hamilton Mourao, vicepresidente electo de Brasil, también comentó que Petrobras puede ser parcialmente privatizada. "El núcleo duro de Petrobras, la prospección, donde está la inteligencia y el conocimiento, no será privatizado. Pero podemos negociar la distribución y el refinamiento", dijo Mourao, un general retirado.Petrobras es una empresa estatal de capital abierto, cuyo principal accionista es el Estado pero que está compuesta también por capital privado e incluso extranjero.

Bolsonaro asumirá el 1º de enero. Los expertos creen que difícilmente podrá privatizar en su totalidad a Petrobras a pesar de la postura de Castello Branco y Guedes. La privatización de Petrobras es impopular en las fuerzas armadas, un sector clave para Bolsonaro. Una privatización que significara el fin de los precios subsidiados de combustibles concitaría la oposición del transporte. Los precios acordes con el mercado fijados por Petrobras provocaron una gran huelga de camioneros que paralizó el país meses atrás. El gobierno del presidente Michel Temer le puso fin al aprobar subsidios al diesel. "Un nuevo paro (de los camioneros) sería desastroso" para Bolsonaro, dijo Braga, y añadió que se mantendrá el actual subsidio al diesel.

Antecedentes

Castello Branco fue miembro del directorio de Petrobras en 2015 y 2016 y director de la minera Vale de 1999 a 2014. Actualmente es profesor en la Fundación Getulio Vargas, una universidad e instituto de investigaciones. Petrobras dijo en un comunicado que su actual director general, Ivan Monteiro, seguirá en funciones hasta que asuman las nuevas autoridades.

Como se sabe, Petrobras quedó en el centro del escándalo del Lava Jato, en el que fue la principal perjudicada por la gestión de sus gerentes, nombrados por los sucesivos gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff. El daño que provocó a Petrobras esta manipulación supera los 9.7000 millones de dólares, según estimaciones de peritos de la empresa que se presentaron en los tribunales para reclamar una indemnización. Que el esquema corrupto en torno a licitaciones manipuladas en perjuicio de Petrobras y beneficio del gobierno y de las empresas ganadoras haya podido durar tantos años —el caso Lava Jato estalló en 2014— demuestra la falta casi total de controles serios en la petrolera estatal. Este es un fuerte argumento en favor de su privatización: en una Petrobras privada esas maniobras hubiesen sido casi imposibles o muy excepcionales.

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