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Bolivia y Evo son derrotados por Chile ante el Tribunal de La Haya

De manera inesperada, la Corte de la ONU falló por 12 a tres en favor de Chile, que ahora ya no deberá negociar una salida al mar como exigía su vecino.

Martes 02 de Octubre de 2018

Chile no tiene la obligación de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para Bolivia, decidió por 12 votos a tres la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, dando fin a un proceso que se inició en 2013. El fallo es un fuerte revés para el presidente boliviano Evo Morales, quien convirtió el diferendo en una prioridad nacional, y un éxito inesperado para el mandatario chileno Sebastián Piñera. La Corte Internacional de Justicia es el órgano judicial principal de las Naciones Unidas. Bolivia había recurrido a ella en 2013, en reclamo del centenario litigio para recuperar su salida al mar perdida en la guerra de 1879/83 contra Chile.

"Por 12 votos contra 3, la República de Chile no está obligada jurídicamente a negociar un acceso soberano al océano Pacífico para el Estado de Bolivia", señala el fallo, leído durante más de una hora por el presidente del tribunal, Abdulqawi Ahmed Yusuf. Los jueces observaron la falta de un carácter vinculante y claro en los documentos presentados por el equipo jurídico de Bolivia. La CIJ concluyó que las notas, actas y diferentes declaraciones entre ambos países cursadas a lo largo del siglo XX y principios del XXI implican que hubo una intención de negociar por parte de Chile, pero ello no significa que este país haya adquirido una obligación jurídica. Asimismo, desestimó el argumento de La Paz de que los diferentes contactos entre las partes le habrían generado "expectaciones legítimas", pues éstas sólo deben ser consideradas en "laudos arbitrales entre un inversor privado y un Estado", pero no en un juicio entre Estados. Y agregó que las diferentes resoluciones de la OEA conminando a ambos países a negociar "no constituyen una base legal para establecer una obligación a negociar", con lo que rechazó otro de los argumentos clave de Bolivia.

Los jueces matizaron su duro fallo al agregar que la decisión "no debe impedir que las partes continúen su diálogo e intercambios en un espíritu de buena vecindad", para abordar "los asuntos relacionados con el enclaustramiento de Bolivia".

El fallo fue un balde de agua fría para Bolivia y un éxito inesperado para Chile. El gobierno de Evo Morales, impulsor de la presentación ante La Haya en 2013, había jugado todo a ganar, y desde el presidente a su gabinete así como figuras de la oposición habían viajado a La Haya. En contraste, Chile no envió a su canciller y dejó la representación en manos de sus agentes.

Festejo en Santiago

Desde Santiago, el presidente Sebastián Piñera, celebró que el tribunal "ha hecho justicia y ha puesto las cosas en su lugar, estableciendo en forma clara y categórica que Chile nunca ha tenido ninguna obligación de negociar una salida al mar", y agregó: "hoy es un gran día para Chile pero también para el derecho internacional, para el respeto a los tratados internacionales y para la sana y pacífica convivencia entre los países". Piñera agregó que Evo Morales "ha creado falsas expectativas a su propio pueblo y también ha creado grandes frustraciones a su propio pueblo, y además nos ha hecho perder cinco valiosos años en las sanas y necesarias relaciones" bilaterales. El éxito categórico en La Haya proveyó al presidente chileno con un capital político inesperado, que este rápidamente se dispuso a utilizar. En un clima triunfal, salió del palacio presidencial a las calles de Santiago, donde fue elogiado y abrazado por una improvisada multitud. Las banderas chilenas rápidamente se desplegaron en todo el país.

En contraste, Evo Morales, desde La Haya —adonde viajó para presenciar el fallo, algo poco usual en jefes de Estado—, admitió la derrota en tono apesanumbrado pero subrayó que, "si bien no hay una obligación de negociar, hay una invocación a seguir continuando el diálogo. Bolivia nunca va a renunciar" a luchar "contra su enclaustramiento", proclamó Morales en la escalinata de la CIJ, rodeado de sus ministros y figuras de la oposición. A miles de kilómetros, en La Paz, donde los partidos y organizaciones sociales afines a Morales habían preparado grandes celebraciones, la desazón fue enorme. El resultado es un retroceso muy fuerte para Morales, quien había escalado la retórica nacionalista contra Chile en los últimos años. Ahora, con la derrota encajada, deberá archivar el tono hostil y retomar negociaciones desde una posición de debilidad.

El litigio se remonta a la Guerra del Pacífico (1879-1883), que enfrentó a Bolivia y Perú con Chile. Este ganó el conflicto militar. La victoria chilena se formalizó con el Tratado de Paz de 1904, que selló la pérdida de 120.000 km2 de territorio boliviano y de sus únicos 400 km de costa. El conflicto fue impulsado por la posesión de los yacimientos de salitre, cobre y guano de la región. Perú perdió sus dos provincias marítimas más meridionales. Ayer, el canciller peruano Néstor Popolizio afirmó que el fallo "es un asunto estrictamente bilateral entre Bolivia y Chile, países vecinos con los que tenemos múltiples vínculos y excelentes relaciones".

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