Viernes 05 de Septiembre de 2008
La Paz. — El gobierno boliviano ordenó ayer reforzar el control militar de los campos de gas que están en Tarija para garantizar el envío del energético a Brasil y Argentina y evitar su toma, como advirtieron los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca. El sureño departamento de Tarija concentra el 85 por ciento de las reservas de gas boliviano, la segunda más importante de Sudamérica, después de Venezuela. Tarija posee 1,36 billón de metros cúbicos de reservas probadas y probables de gas, y atrajo a varias petroleras extranjeras como la hispano-argentina Repsol-YPF y la brasileña Petrobras.
Las exportaciones de gas natural van a Brasil (30 millones de metros cúbicos diarios) y a Argentina (1,5 millón de metros cúbicos diarios) generando un ingreso anual de 2.380 millones de dólares.
La oposición resolvió aumentar la presión contra el gobierno por la restitución del impuesto a los hidrocarburos y las regalías petroleras. Con ese propósito se ampliará el actual bloqueo de carreteras del Chaco boliviano a Beni, Chuquisaca y Pando. También se advirtió que, en caso de que el gobierno mantenga la confiscación de dicho impuesto, habrá acciones que impedirán la exportación de hidrocarburos a Brasil y Argentina.