Lunes 05 de Noviembre de 2012
La Paz. — El representante en Bolivia de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Cesar Guedes, dijo que el país enfrentará "dificultades" si no logra retornar a la Convención Viena sobre estupefacientes. La coca para mascar está vetada por la Convención, debido a que el arbusto contiene alcaloides que sirven para elaborar la cocaína. Bolivia se retiró de la Convención a fines de 2011 y casi de inmediato pidió su readmisión con una "reserva" sobre esta prohibición.
"Bolivia asegura que la práctica del acullicu (masticado) no es narcotizante, pero es una posición nacional. La ONU no interviene", aclaró Guedes. "Primero habrá que ver si se garantiza el regreso de Bolivia a la Convención. En enero del 2013, si más de un tercio de los 184 Estados miembros se oponen, se crearían dificultades para Bolivia", remarcó el diplomático. Las autoridades diplomáticas bolivianas han desarrollado una campaña internacional para que la Convención acepte la "reserva" y el mascado de coca en territorio boliviano sea reconocido en el ámbito internacional. El próximo intento será en la próxima Cumbre Iberoamericana que se realizará entre el 16 y 17 de noviembre en la ciudad española de Cádiz. El gobierno de Bolivia aún no tiene cifras oficiales de la cantidad de gente que mastica coca ni de los ciudadanos que la utilizan con fines medicinales. La Unión Europea financió un estudio sobre este tema, cuyos resultados aún no han sido publicados.
Pero un hecho es indiscutible: desde que Evo Morales llegó al gobierno en enero de 2006, aumentó la superficie sembrada de coca. Y a la vez que se expulsaba a la DEA norteamericana aumentaba la exportación de cocaína desde Bolivia. Una parte de esta droga sale hacia Argentina y otra para Brasil.