La Paz.— El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó ayer la Transportadora de Electricidad del grupo Red Eléctrica de España, que controla el 74 por ciento del mercado local, y ordenó a los militares tomar las instalaciones de la compañía. La medida ocurre dos semanas después de que el gobierno de Argentina —aliado del país andino— presentó al Congreso un plan para expropiar el 51 por ciento de las acciones de YPF en manos de la española Repsol, también como reacción al supuesto bajo nivel de inversión de la firma europea.
"Estamos nacionalizando la Transportadora de Electricidad (TDE) a nombre del pueblo boliviano, como justo homenaje a los trabajadores que lucharon por la recuperación de los recursos naturales y de los servicios básicos", dijo Morales en un acto en La Paz por el Día del Trabajador.
Tras su discurso, el mandatario viajó a Cochabamba, en el centro del país, para presentarse en la sede central de TDE. Tal y como lo ordenó el dirigente, decenas de militares y policías estaban custodiando el edificio de la empresa.
"Otros se aprovechan". La justificación oficial para la expropiación son las bajas inversiones realizadas por Red Eléctrica. "Nosotros invertimos 220 millones de dólares en la generación y otros se aprovechan", explicó Morales en presencia de ministros, jefes militares, mandos policiales y dirigentes de sindicatos que respaldan a su gobierno. "En 16 años, la empresa privada ha invertido apenas cinco millones de dólares al año", afirmó el mandatario.
TDE es propietaria de 2.772 kilómetros de líneas de transmisión. La española Unión Fenosa pagó 39,9 millones de dólares por el paquete cuando la empresa fue privatizada en 1997. En 2002 Fenosa vendió sus acciones a Red Eléctrica Internacional, filial del Grupo Red Eléctrica de España, que tiene numerosas inversiones en Brasil, Argentina y otros países. Su actividad es transportar la energía generada por los productores y entregarla a distribuidores y consumidores.
El gobierno español reaccionó con cautela y se negó a hacer una comparación con la expropiación de YPF, por la que amenazó a Argentina con demandarla ante organismos internacionales.
"El gobierno español está en contacto con las autoridades de Bolivia, tanto por los aspectos técnicos como diplomáticos. El caso es diferente al de YPF y no podríamos hacer paralelismos", dijo una fuente del gobierno en Madrid.
Por su parte, el embajador de España en La Paz, Ramón Santos, declaró a medios de prensa que "la medida no le ha gusta a mi gobierno". Y agregó que, con esta iniciativa, Bolivia "está mandando una señal negativa que genera desconfianza".
Los antecedentes. Cada 1º de mayo, en los seis años de su gobierno, Morales ha anunciado nacionalizaciones. En 2006 decidió nacionalizar los hidrocarburos, con la renegociación de contratos con una docena de petroleras, entre ellas Repsol, Petrobras, BG y Total. En 2009 fue el turno de la mayor telefónica del país, que estaba en manos de la italiana ETI, y en 2010 de las cuatro mayores generadoras eléctricas, que eran de la francesa Suez, de la británica Rureleck y de accionistas bolivianos.
Bolivia resarció a los accionistas de algunas empresas expropiadas, pero aún tiene varios litigios pendientes.Rureleck, por ejemplo, demandó al país en marzo en La Haya y le exigió una indemnización de 142,3 millones de dólares.
Ambiente hostil. Mientras Morales anunciaba la nacionalización de TDE, afuera de la sede gubernamental el ambiente era de hostilidad. Hasta el año pasado, cada 1º de mayo la Plaza de Armas era escenario de una fiesta popular muy concurrida. Ayer, sin embargo, la policía con equipos antimotines cerró los accesos a la plaza para evitar que los manifestantes ingresaran a protestar en demanda de mejoras salariales. Según varias encuestas privadas, la popularidad del mandatario ronda el 41 por ciento, muy distante del 69 por ciento con el que empezó su segundo mandato en enero de 2010.