El Mundo

Bernard Madoff, el estafador de Wall Street, vigilado las 24 horas

El financista deberá contratar a una empresa de seguridad que lo proteja de posibles ataques Los efectos de la estafa por u$s 50 mil millones alcanzan a miles de personas e instituciones

Domingo 21 de Diciembre de 2008

Nueva York. — El financista estadounidense Bernard Madoff, acusado de organizar una estafa de 50.000 millones de dólares, no podrá salir de su departamento de Nueva York más que para acudir a la Corte, y deberá contratar a una empresa de seguridad que lo vigile y proteja de posibles ataques. El juez Theodore Katz, que lleva una de las causas abiertas contra el financiero, modificó una vez más, y a petición de la Fiscalía, las condiciones de la fianza impuesta a Madoff para que éste no tenga que ingresar en prisión. En su escrito, la Fiscalía también reclamaba que el financiero contratara, con los fondos de su esposa —que también está siendo investigada— los servicios de una empresa de seguridad que lo proteja las 24 horas del día.

Según la orden del juez, que ha atendido las peticiones de los fiscales, se mantendrá igualmente la vigilancia electrónica por parte del FBI, que teme tanto que pueda resultar herido, como que trate de huir, y se exigirá que el broker permanezca en su casa en todo momento, a no ser que sea citado a declarar.

Hasta ahora, Madoff estaba sometido a un arresto domiciliario que lo obligaba a permanecer en casa de nueve de la noche a siete de la mañana y, según medios estadounidenses, tanto el financiero como sus hijos habrían recibido amenazas desde que la semana pasada se destapó la llamada "Estafa Madoff". Las modificaciones aprobadas se hicieron efectivas a partir de ayer, poco más de una semana después de la detención de Madoff para sorpresa de buena parte de las finanzas estadounidenses, donde este neoyorquino de 70 años ha gozado de una gran reputación durante décadas.

Conmoción mundial. El impacto provocado por la detención el 11 de diciembre en Nueva York de este legendario corredor de bolsa de Wall Street se propaga por todo el mundo y aún puede deparar más sorpresas. Desde que fue detenido, la lista de sus víctimas no deja de engordar. Grandes bancos europeos estafados en más de 10.000 millones de dólares, fortunas menguantes, organizaciones de caridad judías arruinadas e incluso pequeños ahorristas asustados: no pasa un día sin que una nueva revelación proveniente de París, Madrid, Ginebra, Miami, Tokio o Londres enriquezca una historia digna de una novela policial.

Promesas incumplidas. El propio financiero reconoció tras su detención que había creado un gigantesco sistema Ponzi o piramidal, que podría suponer una estafa de unos 50.000 millones de dólares. Aprovechando su reputación y contactos, especialmente entre la sociedad judía, Madoff captaba fondos de poderosos inversores institucionales y particulares para gestionarlos tras prometerles grandes rentabilidades. Un esquema Ponzi es aquel por el que los intereses prometidos a los primeros inversores se pagan con los fondos de quienes se van incorporando, por lo que, en el momento en que dejan de llegar nuevas cantidades, no se pueden pagar los compromisos y el sistema se derrumba. Según consta en la documentación de los casos de fraude que se han abierto contra él, después de que Madoff confesara a sus hijos que había creado un gigantesco esquema Ponzi, éstos denunciaron a su padre, quien fue detenido por el FBI. Salió bajo fianza tras pagar u$s 10 millones y poner como aval dos de sus lujosas propiedades.

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